Arnold entra en la habitación de la Señora Becker. Estaba dormida o al menos eso parecía. Se acercó a su cama con precaución. La señora tiene rasgos físicos de su amada Graciela, la observo con detenimiento. Alice poco a poco comenzó a abrir los ojo. —Buenos días —dice Arnold algo tímido. —Buen día, en que le puedo ayudar. —dice la mujer que no lo conoce. —Soy Arnold Stone. —Alice sonríe al saber quién es—. Quiero ayudarles, a usted y claro a Graciela, me enteré de lo que les ha hecho Derian McCallister, pero… —paso su mano por su cabello nervioso—. Esto es muy complicado, en realidad no sé que es verdad y donde comienza las mentiras de Derian. Alice sonríe y asiente al verlo tan confundido. Si estaba allí de seguro es por qué Graciela no llego a hablar con él. —Ven, hala esa sil

