Arnold toma de la mano a Dominic para caminar hacia dentro de la mansión. — ¿Estas listo para ver a mamá? —le pregunta y el niño asiente con una sonrisa. Graciela no sabe que ya Arnold tiene a su hijo. Tampoco la ha llamado para avisarle que lo que ha pasado. Todo ha sido muy rápido, lo de la denuncia, los arrestos, Derian todo. Ese día fue uno de locos, pero definitivamente lograron lo que querían. Saben que aún no están a salvo, mientras Derian este en la calle todos corren peligro, deben ser precavidos. Caminan hasta la puerta. Arnold le quina el ojo al niño que no se cansa de sonreír. En el camino le explicaron que en la casa pronto llegará un niño d su misma edad con el que podrá jugar y compartir. Dominic festejo por su nuevo amigo, al que aun no conoce. La puerta se abre dejando

