Una semana después — ¡Bienvenidos! —gritan Gertrudis, Arnold, Graciela y Dominic cuando Dimitri abre la puerta junto a Marianela, Alice y Mathew. Toda la familia al fin estaba completa era el cuadro perfecto. Dominic corrió a los brazos de su abuela mientras que Math corrían a los de sus tío favorito. Dimitri presento a su esposa a Graciela quienes se dieron una gran abrazo. Para Marianela era hermoso poder volver y ahora sin ningún problema si no para completar la familia que en un principio se componía de dos hombres y un niño. —Pero pasen, les hemos preparado unos bocadillos para recibirlos, ¿Verdad mi niña? —dice Gertrudis y Graciela asiente. —Si vamos que tengo hambre —dice Marianela, quien tiene la excusa de comer todo lo que se le antoje. Todos caminan hacia la sala de esta

