"Cállate", dijo Santiago. "Pronto llegará la policía y la ambulancia…” “Es… demasiado tarde para mi amiga." Pronto trajeron una camilla y me llevaron a mí. "Está apuñalada en un costado", comentó Isabella con una risa enfermiza. No sabía lo que estaba pasando, ya que todo se volvió n***o de nuevo, y sabía que estaba siendo llevada al hospital. Cuando finalmente abrí los ojos, la luz me molestó. Parpadeé repetidamente hasta que me acostumbré a la luz y giré la cabeza hacia un lado. Encontré a Santiago, tomándome de la mano, y estaba dormido. "¿Santiago?", pregunté, pero él no respondió. Miré a mi alrededor y no vi a nadie mas. ¿Y Mel? "Por fin te has despertado, amor", me dijo. "¿Qué ha pasado?" pregunté, confundida, sin recordar mucho de lo que había ocurrido. "Sólo descansa, tranq

