Estaba revisando unos papeles de la compañía, mi enfado aumentando con cada página. Cada día me irritaba más; hacía más de cuatro años que mi vida se había jodido por completo, y solo podía pensar en vengarme.
Siempre he sabido que el amor únicamente debilita y te mata.
Pero hace cuatro años lo confirmé nuevamente: el amor mata. Te debilita, te destruye y es la peor enfermedad que puede consumir a un hombre.
Miré por la ventana de mi oficina, observando la ciudad que se extendía ante mí. Desde entonces, había logrado construir un imperio, pero la amargura y el odio me acompañaban cada día. Mi familia había seguido adelante con sus vidas, pero yo no podía. Estaba atrapado en un ciclo interminable de rencor y deseo de justicia
En ese momento, el intercomunicador sonó, sacándome de mis pensamientos.
—Señor Clark, ya he terminado de entrevista a las candidatas.
Suspiré, tratando de calmar el fuego que ardía dentro de mí. La venganza podía esperar. Ahora tenía que centrarme en los negocios.
—¿cuáles son las opciones más adecuadas?—respondí
— Jessica Davis y Allison Parker.— Responde Anderson con formalidad.
— Muy bien déjame los expedientes y los revisaré — Respondí.
Estaba revisando los dos expedientes. Jessica tenía una licenciatura y una maestría, además de una experiencia laboral considerable. Su currículum era impresionante, y su experiencia la hacía la candidata ideal para el puesto.
Por otro lado, Allison había salido de la universidad hace pocos meses y no tenía demasiada experiencia. Necesitaba a alguien capaz para ser mi mano derecha, alguien con más recorrido y habilidades demostradas. Sin embargo, algo en la foto de Allison me llamaba la atención; su rostro me resultaba extrañamente familiar.
Estaba absorto en mis pensamientos cuando la puerta de la oficina se abrió. Bruno Miller, uno de mis mejores amigos y encargado de las relaciones públicas de la empresa, entró con su habitual aire de confianza.
—Alex, necesitaba charlar contigo —dijo, cerrando la puerta detrás de él.
—Bruno, ¿qué pasa? —pregunté, dejando los expedientes a un lado y enfocándome en él.
—Es sobre la nueva campaña de relaciones públicas. Creo que deberíamos hacer algunos ajustes. Además, escuché que estás entrevistando para el puesto de asistente del CEO. ¿Ya tomaste una decisión?
—No todavía —respondí, inclinándome hacia atrás en mi silla—. Jessica tiene un currículum impecable, pero hay algo en Allison que me intriga.
—¿Allison? —Bruno levantó una ceja, curioso—. ¿Qué es lo que te intriga de ella?
Le enseñé la fotografía a Bruno y él asintió de inmediato.
—Pues claro que la conoces, Alex. Es la exnovia de Troy Cáceres. Recuerdo haberla visto en una ocasión.
Bruno era muy amigo de Julio por lo cual conoce muy bien la historia y mi odio hacia ese miserable de Troy.
Me quedé en silencio, procesando la información. ¿Allison, la ex de Troy? Ahora entendía por qué su rostro me resultaba familiar. Seguramente en alguna ocasión la había visto.
—Es a mujer la que le fue infiel Troy por Rachel, ¿verdad? —continue—. No me sorprende de ese desgraciado. Si fue capaz de traicionar a su mejor amigo...
La rabia burbujeó en mi interior al recordar la traición de Troy. Ahora entendía el dolor en la mirada de Allison.
—Esto cambia las cosas —dije, entrecerrando los ojos mientras miraba la foto de Allison—. Si es la misma Allison, entonces....
—Alex, si decides contratarla, asegúrate de que sea por sus habilidades y no solo por su pasado con Troy. No querrás mezclar lo personal con lo profesional.
—Lo sé, Bruno.
Bruno está muy equivocado. No busco ayudarla ni darle una oportunidad a la pobre mujer engañada. Al contrario, lo que deseo es vengarme de Troy y ella es el arma perfecta para acabar con ese desgraciado. Jamás podré perdonar a Troy Cáceres; ese infeliz engañó a mi hermano, le destrozó el corazón y la fe en las personas, y lo orilló a la muerte.
Perdí a mi hermano por su culpa, y él lo pagará aunque sea lo último que haga. Me vengaré. Me llevaré a la cama a su bella Allison y luego la dejaré. La destrozaré así como él destrozó a mi familia.
Mientras miraba la fotografía de Allison, mi plan se formaba con claridad. Tenía que ser calculador, paciente. No podía mostrar mis verdaderas intenciones. Debía ganarme su confianza, hacerla creer que era su oportunidad de redimirse y prosperar. Una vez que estuviera bajo mi control, la usaría para destruir a Troy. No sería ningún sacrificio porque debo reconocer que es hermosa.
Tomé el teléfono y llamé a Anderson.
— Llame a Allison Parker para firmar el contrato—dije con voz firme—. Quiero verla mañana a primera hora.
Al colgar, una sonrisa fría se dibujó en mi rostro. Esto apenas comenzaba. Troy no tenía idea de lo que se avecinaba, pero pronto sentiría el peso de mi venganza.