Anoche no pude dormir mucho, y esta mañana fue agitada. Alex apenas me dirige la mirada, y la situación es muy incómoda. En este momento, estoy con Mia en mi escritorio. Ella tuvo unos minutos libres y ha venido a visitarme. Esta mañana visite al señor Anderson para consultar sobre mi renuncia, pero al revisar mi contrato me dí cuenta que hay una cláusula que me lo impide. Esa cláusula impide que yo renuncie al menos que pague una cantidad muy grande con la cual no cuento en este momento. —Ally, si no vengo a buscarte, no nos vemos —me dijo Mia con un tono preocupado. —He estado ocupada con Troy —le expliqué, mientras miraba la pantalla de mi computadora—. Regresó su ex. Esa mujer está manipulando a la niña, y yo me siento muy mal. —No me digas que sientes culpa —me reprendió Mia—. No e

