Capítulo 16: Verdades

1003 Palabras
Los cazadores pasaron día y noche hasta completar una semana de entrenamiento. Las habilidades de todos tras entrenar con Kibou mejoraron significativamente. Pero, el resultado que más impactaba a todos era el del mismo Kibou. En una sola semana y logro dominar su técnica de regeneración, volviéndola más eficaz. Ahora solo le tomaba un minuto recuperarse de sus heridas. A este paso, tener a Kibou en la organización parecía ser una buena idea, o eso pensaban ahora sus compañeros. Sin embargo, Akane no pensaba lo mismo que los demás integrantes, ahora le aterraba el hecho de tener a Kibou en la organización. La rapidez con la que mejoro sus habilidades y sobre todo el poder que adquirió…, sentía miedo que el joven vampiro se saliera de control y ninguno de los cazadores fuera capaz de detenerlo. Pero esto no era todo, una preocupación más rondaba por la cabeza de Akane. “¿Por qué los vampiros están robando bebés?, ¿qué planean hacer con ellos?”, este hecho le inquietaba todavía más cuando sus nuevos espías le revelaron nueva información. -          Varios vampiros fueron avistados cerca del hospital Omiya Kyoritsu, uno de los centros hospitalarios más grandes de la ciudad de Saitama.  Esta vez estaba segura que podría impedir que los vampiros siguieran robando más bebés, pero iría más allá, planeaba tomar de rehén al duque o al lor que estuviera en la misión para así interrogarlo; con Kibou en sus filas se podía permitir ser un poco más violenta. Akane decidió llevarse consigo un escuadrón más grande: Kibou, Akiro, Rysu, Samu, Nozomu y Akiyama. Kibou nunca había hablado con Akiyama, lo vio una única vez cuando llego del combate contra Kuro. Lo que percibía de él es que es un chico bastante optimista. En todo el camino estuvo dándole ánimos al equipo y junto a Rysu, eran un complemento perfecto para mantener la moral arriba. Cuando llegaron al hospital; la entrada principal estaba bañada en sangre, pero aún se escuchaba los gritos de las personas que se encontraban en las plantas superiores. No habían llegado tarde. Al subir al segundo piso, los vampiros jóvenes recibieron a los cazadores lanzándoles los c*******s de las personas a la cara. Samu se enfureció con este hecho y en menos de un parpadeo, sus cabezas ya rodaban por el suelo. Mientras que los cazadores estaban ocupándose de estos vampiros, Akane alcanzo a divisar algo que le erizo la piel. El vampiro que lideraba el asalto al hospital era el mismo quien la había dejado tan mal herida la última vez, el lor Akuma. Desde que lo vio, sabía que el combate estaría complicado.   Akane se encontraba inmovilizada por el temor que le causaba Akuma, no esperaba encontrárselo tan pronto. El Lor al verla tan atemorizaba se lanzó directamente hacía ella… una katana se interpuso entre ambos, era Kibou. -          Así que tú debes de ser el joven vampiro que está con ellos.  –Las palabras de Akuma eran frías. Kibou sin determinar en sus palabras se lanzó nuevamente al ataque. No podía ver si Akuma poseía alguna especie de arma bajo sus mangas, tampoco conocía que rango de vampiro era, mucho menos sabía cuales serían sus habilidades, estaba siendo imprudente al atacarlo; lo sabía, pero no podía quedarse ahí quieto, debía de proteger a Akane y los demás. En el momento que Kibou se lanzó al ataque, el lor Akuma recogió las anchas mangas que cubrían sus brazos, el joven vampiro noto que en sus extremidades estaban envueltas unas cadenas y en la punta de ellas se balanceaba una hoja curva demasiado afilada. Sin tiempo para reaccionar, Akuma lanzo sus cadenas hacía Kibou, las cuales lo rebanaron por la mitad. Antes del siguiente ataque del lor, las cadenas se encontraban enroscadas en el palo del Niganata dragón de hoja doble de Akane.  -          Señor, ya hemos completado los bebés que necesitábamos.  –Un joven vampiro estaba reportándole la situación al lor, pero este no duro mucho, fue decapitado segundos después por Samu. Kibou aprovecho la distracción para atacarlo, haciéndole un leve rasguño en el rostro, mientras que la hoja de las cadenas se clavaba en un costado del joven. -          ¡¿cuál es el objetivo que tienen con los bebés?!  –Akane estaba furiosa, no iba a permitir que se llevaran a estos bebés. -          ¿aún no lo has captado, líder?  –Akuma hablaba con ironía-.  ¿no te has percatado que Kibou es especial? -          Entonces…, ¿es verdad? Akuma había atrapado con sus cadenas al joven vampiro. -          así es –dijo mientras recolectaba una gran cantidad de sangre de Kibou, la cual escurría por en medio de sus cadenas–.  Con Kibou se ha abierto una nueva era.  –Akuma sonreía maquiavélicamente. La conversación se vio interrumpida cuando Akiyama destruyo las cadenas que apresaban a Kibou. Solo necesito de sus músculos para hacerlo. -          Es mi momento de retirarme –comentó Akuma completamente satisfecho. -          No escaparas.  –A pesar de que Akiyama suele ser muy pacífico, esta vez en su voz había una furia profunda. -          Es una lástima, ya tengo que irme –dijo con completa sátira, para momentos después quedar fuera de la vista de todos los cazadores; era una de sus habilidades, la invisibilidad. Todo el grupo de cazadores se dejó caer rodillas al piso, tal vez por el cansancio o quizás más porque habían vuelto a fracasar en la misión, permitieron que los vampiros se llevaran a más bebés. -          Estoy de vuelta, condesa Jiang.  –Akuma siempre mostraba frialdad en sus palabras. Se encontraba arrodillado, posando su brazo izquierdo en su pierna izquierda, mostrando respeto hacía Jiang. -          ¿has conseguido su sangre?  –indago Jiang con una voz seductora. -          Y bastante.  –Akuma sonreía mientras le mostraba el frasco de sangre que había recolectado de Kibou. -          ¡excelente! –dijo Jiang completamente excitada–.  Ya podemos continuar a la siguiente fase de nuestro plan. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR