Capítulo 06. Aventura de verano «No me sueltes» El último pensamiento me toma por sorpresa. Esta no es una relación de amor, es una aventura de verano. Un encuentro que no durará más que el tiempo que me queda en el pueblo. —Te tengo —repite, como si escuchara mi silenciosa petición. Santiago no me suelta, me sostiene contra su cuerpo de una manera en la que jamás he sido abrazada mientras la ola de placer sigue haciendo estragos en mi interior. No puedo pensar en nada más que en este calor abrumador y adictivo que viene de él. Me sacudo una vez más, hasta ser arrastrada, devorada por completo por esta ardiente ola de placer y pasión que consume cada rincón de mi piel antes de caer rendida sobre la cama. El rostro satisfecho de Santiago es lo último que mis ojos ven antes de cerrarse

