Esteban se encontraba frente a la puerta de la habitación, suspirando con la máxima angustia, pues la complejidad de su vida lo atenazaba desde el momento en que recibió a la realidad. El hecho de ser rico, no garantizaba la ausencia de traumas, si bien parecía pocas veces que el dinero lo cambiaba todo. El, no era verdadero hijo de su padre. Su madre, había llegado las manos de su familia embarazada. En ese instante, podía comprender porque nunca lo habían abrazado, ni siquiera en los momentos que era un niño y lloraba. Agustín no se acordaba, no lo culpaba. Pero todos esos actos habían llegado a Esteban el rencor. Odiaba al mundo, la gente y no le importaba nada. Usted que la conoció como ese pequeño tiempo acaba y ya había llegado a la onda de su corazón. En ese instante, supo qu

