18

3458 Palabras

Novia obligada No pudo hacerlo, Alma no pudo marcharse. Aunque se había mantenido oculta en esa casa, y Agustín lo había visto por largos cuatro días. Suspiro, María había mentido a pedido de Alma. Le había dicho que por favor cuando Alma se marchara él no estuviera. Agustín hizo eso, se tomó aquella tarde, sabiendo que ella se marcharía. No quiso preguntar, no quiso saber nada de ella. Pero desde el momento en el que ella se había ido, su corazón se marchitó. No había un solo instante en el que Alma no apareciera en su visión, la soñaba cada día, ella siempre estaba presente en el. Se había enamorado perdidamente y se daba cuenta en el instante en el que ella lo había abandonado. —Yo me lo busqué —se decía en voz alta cada vez que se sentía tan mal, quería llorar. —¿Estás bien?

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR