Moira comenzó a cortar la correa despacio, tratando de hacer los menores movimientos posibles hasta que sintió que el filo la cortó por completo y su muñeca quedó libre, dobló la mano y comenzó a cortar la que sujetaba el brazo. El guardia parecía estar muy entretenido con algo que tenía bajo su uña, hasta que debió escuchar con su agudo oído como se cortaba la correa. La volteó a mirar con los ojos abiertos y luego levantó el arma, pero antes de que pudiera hacer algo Moira se liberó, lanzó el cuchillo en dirección del vampiro con todas sus fuerzas y escuchó como le atravesaba la cabeza y quedaba clavado en la pared tras él. Moira se quedó paralizada mirando el cuerpo inerte del vampiro y luego sacudió la cabeza, si tenía que matar para estar libre, lo haría. Se terminó de liberar de la

