- pero no podemos hacerlo ahora, aún es de día. - replica él
- lo vamos a dejar listo, Jasper. Más tarde Zane se encargará del despegue. Ésta vez son dos malditas cajas más. - gruño. En vez de ir disminuyendo la carga, va en aumento. ¡Mierda!
- está bien. - Apunto mi arma al blanco y aprieto el gatillo disparando varias veces dando siempre en el círculo n***o. - excelente señor. - él me imita y también da en el blanco.
- bien. - me doy la vuelta para ir por un fusil AR-15 y vuelvo al campo. - Empieza a seguir los pasos de Barry. Necesitamos saber en qué anda ahora - asiente en respuesta y juntos accionamos el arma.
Sigo siendo el mejor en esto. Practico al igual que sé que Barry lo hace, al maldito le encanta salir de cacería y justamente ese será nuestro campo de batalla cuando llegue el momento. Así lo he elegido porque no quiero que nadie muera, excepto él y sus putos perros falderos
Doy por terminada la práctica y con Jasper salimos del lugar.
- vamos a desayunar. Yo invito - le guiño un ojo.
Nos detenemos en un IHOP para algo rápido y luego nos dirigimos a la empresa.
Allí, cargar el avión nos toma al rededor de tres horas y media, ya que había que camuflar muy bien las cajas. Al pisar territorio alemán ya sería su problema, tendría que haber un equipo de varios hombres infiltrados entre los empleados de la aerolínea para asegurar el paquete.
Eso es todo por el momento.
- fue la última. Quedo bien. - ahora tendré que volver a tomar una ducha puesto que sude demasiado
- sí señor.
- encargate de lo demás. - asiente y se da la vuelta para ir a llenar los papeles mientras yo me encamino adentro para hablar con Meredith.
Allí también me cambio por una camisa limpia mientras llego a casa.
***
En el camino devuelta a casa me detengo en The Forum Shops at Caesars, uno de los hoteles más grandes y lujosos donde están las tiendas de ropa que me gustan.
Mientras estoy en Gucci mirándome al espejo, por la ventana de vidrio a lo lejos, veo una larga cabellera negra que me llama la atención, su perfil me hace ver a la señorita Abigail.
¿Que Carajos hace ella aquí?
Las bolsas que carga son de Channel y Valentino. ¿Quién mierdas es esta chica?
Tendré que averiguar sobre ella.
Va con una chica de su misma edad y cuando su lengua pasa lentamente por la punta del helado que lleva en la mano, su cabello se mueve en sus caderas y mi polla se agita dentro de mis pantalones con violencia. ¡No me jodas! De por sí ya ando duro de solo verle el trasero.
- ¿Señor?
- ya voy - gruño mientras me quito la chaqueta y se la tiro.
Le entrego a la mujer las demás cosas que llevaré y dejó a Jasper que se encargue e inconscientemente corro fuera de la tienda tras la chica que solo he visto dos veces y me ha hecho tener una erección en segundos.
Al doblar la esquina la veo, se ha sentado en uno de los locales para beber algo mientras charla animadamente con su amiga y no resisto la tentación de acercarme.
- Abigail - se limpia con la servilleta antes de ponerse de pie y saludarme
- señor Walton ¿Como está? - me ofrece la mano y la tomo. La piel se me eriza al sentir la suavidad pero entonces veo una pequeña cicatriz en el dorso pero muy notoria. Quita la mano rápidamente al ver lo que yo.
- bien gracias. ¿Y tú? ¿De compras?
- eh, sí sí... bien. Pero ya nos íbamos - ignoro eso último y me centro en averiguar quién es ella realmente.
Estoy seguro que he escuchado ese apellido Vasko en algún lado pero no sé dónde diablos.
- la verdad es que tengo una duda, Abigail - le digo mirando las dos grandes bolsas de marca
- ¿Cuál?
- ¿Como puedes permitirte comprar todas esas cosas si trabajas como mesera?
- me ofende señor Walton. No tiene nada de malo ahorrar un poco de dinero para darse ciertos lujos - sonrío porque no le creo nada de lo que dice. Su expresión cambio de tranquila a nerviosa y lo que lleva ahí cuenta más de tres mil - me inclino hacia ella quedando cerca de su boca y murmuro:
- es una mentirosa - sonrío - Pero supongo que no es mi maldito problema.
- así es señor. No es de su incumbencia.
- la veo esta noche señorita Vasko. - sin más me alejo de ella para poder respirar.
Estar cerca de ella y su aroma hizo que me faltará el aliento y me maldigo, me maldigo porque sé muy bien lo que eso significa. No quiero sentir esto por ella. No quiero sentir absolutamente nada por ella. no ahora.
Vuelvo a la tienda donde dejé a Jasper con las compras y le digo que volvamos a la casa rápido.
- ¿Pasa algo, Joven Nick?
- necesito que averigües absolutamente todo de Abigail Vasko.
- ¿Tiene algún segundo nombre u otro apellido?
- la verdad es que no, pero la viste en el club.
- la misma señorita de hace un rato.
- sí.
- está bien señor
Cuando llegamos a la mansión esquivo a todo el mundo que necesita hablarme y pido media hora. La verdad es que no puedo sacar a esa chica de mi cabeza y debo hacer algo.
En la habitación me desnudo y me meto a la ducha, quizás el agua fría... ¡No!
El agua cae en cascada sobre mi espalda mientras mi mano se mueve ferozmente sobre mi m*****o de arriba abajo. Lo primero en que pienso es en ella, en Abigail y su cabello, e imagino su cuerpo desnudo y que es su mano la que está tocándome. Mis músculos se tensan y creo oír mis propios gemidos por toda la estancia cuando me corro contra los azulejos.
¡Carajo! Ni que fuera un puto adolescente hormonal.
respiro pesadamente y sé lo que tengo que hacer para sacar a esta chica de mi sistema.