Ludwig parecía estar demasiado alegre al ver que no se había lastimado más, aunque sí la había regañado por no negarse a salir con Frederick. —Tu lesión va avanzando demasiado bien, dentro de poco podrás caminar con normalidad, pero necesitas tener cuidado de no caer de nuevo. —¿En cuanto tiempo podré caminar? —No lo sé, cada persona es distinta. La puerta se abrió, con temor volteó hacia la puerta y sonrió al ver a Heinrich sin Christohph; no estaba de humor para lidiar con sus comentarios mal intencionados, y sus bromas ridículas que solo a él le daban gracia. —Terminé —Ludwig se incorporó con una radiante sonrisa y comenzó a juntar todos los materiales que había usado—, me gustaría que te quedaras para poder cuidarte, pero ya que no se puede, pídele a Frederick que te traiga po

