62

1747 Palabras

Estaba enojado, muy enojado. Se encontró con uno de los hombres de la familia Neumann y lo detuvo de inmediato. —Preparen a todos esos bastardos, se van ésta noche. —¿Cómo dice? —el hombre lo miró como si estuviese viendo a la mismísima muerte. —¿No has escuchado? —elevó la voz—, esos hijos de puta se van hoy. —Pero… —bastó una mirada para que el pobre hombre se echara a correr en dirección contraria. No quería seguir perdiendo el tiempo, quería poner en orden su vida, y si podía hacerlo en una noche, mejor para él. El castillo era ridículamente grande y ostentoso. Tendría que adecuarlo a su gusto, además, sospechaba que podría hacer mucho con todas esas decoraciones ridículas que encontrabas en cada rincón. Abrió cada puerta que se encontró, esperando que en alguna de ellas pudi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR