—Primero que nada me gustaría pedirle una disculpa, mi princesa —Hartman la miró, y bajó la mirada, estaba avergonzado y temeroso por lo que estaba por decirle—, en realidad ésta situación la perjudica… —Soy más fuerte de lo que te imaginas, puedes estar tranquilo —le sonrió para tranquilizarlo, tenía más que ensayada esa sonrisa falsa, aquella que demostraba que estaba bien… aunque la realidad era que si le inquietaba un poco lo que estaban por decirle. —Antes de decirle… —Yo se lo diré —interrumpió Lord Hoffman—, lo que pasa, su alteza es que nos apresuramos al quitar del poder a sus padres; el Reino está muy inestable, aunque estemos unidos no tenemos el poder, la fuerza y la estabilidad necesaria para soportar una conquista… —Les pido una disculpa, todo ésto fue mi idea —tenían

