Regresó a la cabaña con la mente perdida, ¿de verdad estaba enamorada de él?, no lo creía posible. Aferró a su pecho, el libro que Ludwig le había prestado; si Frederick ya se había despertado, usaría como excusa ese libro. Sintió que su corazón latía con más rapidez a cada paso que daba, cada vez se acercaba más a la cabaña y no tenía idea de cómo debía comportarse con Frederick. Visualizó la cabaña a lo lejos, y eso provocó un intenso cosquilleo en su vientre; sintió las manos sudadas, por lo que se vió con la necesidad de secarlas en la falda de su vestido. Jamás se había sentido tan nerviosa, ¿cómo haría para ver a Frederick de manera normal, después de lo que Ludwig le había dicho?. Lo vió salir de la cabaña; se veía que acababa de despertar, estaba despeinado y aunque se veía inqui

