Corrí hasta lo más profundo del bosque, una vez estuve allí, me he quedado sentado en medio de un punto fijo, mirando hacia el amanecer que estaba a punto de aparecer. Permanecí allí, quieto y mirando a la luna por alrededor de unos cinco minutos, hasta que, finalmente, me vi interrumpido por un enorme destello de luz blanca que ha salido de la nada, aquel destello de luz ha sido muy intenso, pero poco a poco fue poniéndose mucho menos intensa de lo que ya era, y es entonces cuando la luz brillante de la nada comienza a desaparecer hasta quedar en nada y dejarme viendo entonces a una persona, específicamente, a una mujer. — No, diosa luna, la verdad no estoy nada bien, me siento muy mal, no sé si ya te has dado cuenta de todos los problemas por los que estoy atravesando en mi propia casa

