Hemos terminado de comer nuestras hamburguesas, por suerte para mí, las chicas no han querido preguntarme nada de porque de la nada había querido irme al baño justo antes de comer, parece que en realidad aquello no les ha importado, y mejor aún, ellas se han dispuesto en querer contarme todo acerca del porqué de la fiesta. Luego de haber comido, nos hemos vuelto a dirigir al parqueadero, salvo porque por esta vez, ninguno de los tres hemos querido tomar la decisión de marcharnos por el ascensor hasta el sótano para buscar el auto, pues la verdad es que parecía que ninguno de los tres queríamos tener que vernos en la desgracia de encontrarnos de nuevo con aquel guardia de seguridad amargado. Hemos ido hasta el auto, y las chicas se han ido juntas en la parte de adelante, por esta ocasión

