— Nos hemos quedado atrapados en el ascensor, ¿Qué no lo ha visto? — le ha respondido la rubia al guardia de seguridad con un tono de voz de sarcasmo que ni su mejor amiga ni yo pudimos evitar no querer reírnos, aunque de verdad que tuvimos que aguantarnos la risa, pues aquel hombre al escuchar que medio nos hemos querido reír, nos ha mirado a la rubia y a mí con una mirada tan fulminante que no sé cómo carajos le hizo aquel tipo para hacer que le tuviéramos miedo cuando, de hecho, este no era un sujeto con el que cualquiera sería capaz de asustarse con tan solo mirarle a simple vista. El sujeto vuelve a dirigir su mirada hacia la chica morena, y ella solamente le mira mientras que se encoge de hombros, y alza una ceja, como si con ello, ella nada más quisiera hacer más intimidante su mi

