Esa noche fue una de las mejores noches de toda mi vida, nunca antes había tenido la oportunidad de dormir así de cómodo, así de relajado, pues por lo general, suelo dormir abrazando a una almohada, sí, sé que esto puede sonar bastante cursi para que lo haga un hombre, pero ¿qué más da? Se dice que cuando un hombre duerme así, abrazando a una almohada, es porque este se siente muy solo, en efecto, yo me sentía muy solo hasta que Belinda se apareció en mi vida y me dio la oportunidad de vivir este preciado momento. He despertado, dándome cuenta de que ella ya estaba despierta, en esta ocasión, parece que ella me ha ganado, y llevaba un buen rato despierta, mirándome a la cara, no sé si es que le he gustado como me veía mientras duermo, quizás si, o quizás simplemente se ha dado cuenta de

