Capítulo 30 -Listo señores, la pequeña Camila está atendida. No paso nada grave, aunque la cortada con el vidrio fue algo profunda y se le tomaron algunos puntos, ella está bien, lo demás son rasguños. Pueden pasar a verla- siento que por fin que a mis pulmones les entran aire, todos suspiramos y le damos las gracias a Dios y al médico. Entramos en la habitación y allí la veo, acostada con su brazo izquierdo con vendas y todo limpio. -¡Mi amor!- digo entre sollozos y me acerco a ella rápido para llenarla de besos -¿Estás bien?- sé que el médico acaba de decir que si, pero soy madre, me es inevitable no preguntarle. -Si mami, solo duele un poco- me dedica una hermosa sonrisa y yo le beso su frente. -Cami, hermana, lo siento mucho- mi Cris se acerca y le habla -Prometo ser más cuidadoso

