La extraña conexión A veces, una mirada o un roce fugaz pueden desencadenar un torbellino de emociones. Sin embargo, el joven de cabellos negros y ojos azules profundos estaba llevando a Verónica al límite, incluso en sus sueños. Ella se encontraba en la terraza de su habitación, obsesionada con el sueño en el que Charles William Salvador Greenwich era el protagonista. Verónica La luna brillante iluminaba mi balcón, convirtiéndolo en un rincón de soledad y misterio. Sentada en la pequeña banca de madera rojiza, me sumergía en pensamientos sobre un sueño magnífico que había logrado borrar las terribles pesadillas que me atormentaban cada noche, relacionadas con la muerte de Dorothea. No entendía por qué tenía esas fantasías con el hijo de Antonio, a quien solo había visto una vez. Sabía

