Capitulo 22

1933 Palabras
Samantha salio del agua, sentía ganas de llorara no quería estar allí. El hombre que ella creyó que amaba se habia burlado de ella, ahora al darse cuenta que su verdadero amor habia sido Sebastian y él dudaba de ella la hacia sentir como si no fuese merecedora de ser amada. Las lagrimas se confundían con el agua, pero ella no iba a permitir que nadie mas la lastimara y la hiciera sentir como si el amor no era para ella. Cuando ya se habia puesto la ropa unos brazos enormes la abrazaron con tal fuerza que ella no pudo escapar, y se entrego a ese sentimiento. -Perdóname soy un bruto. No quiero hacerte daño y eso es lo que estoy haciendo perdóname, Sam. Le puso su mano en la cara y la beso con tanta ternura que solo quería amarla. Te amo Samantha, te he amado toda mi vida y si no he echo mi vida con ninguna otra mujer es por que siempre he tenido la esperanza de regresar y conquistar tu amor. Perdóname mi princesa. Sabes que jamas te haría daño, primero prefiero morir antes de hacer que una lagrima tuya corra por tus mejillas. Solo quiero que nos sentemos y hablemos de lo que sentimos el uno por el otro pero con el corazón en la mano. No quiero que mas adelante nos arrepintamos de algo que no debimos hacer. Ella estaba atada a sus brazos no quería hablar solo necesitaba desahogar aquella rabia que de momento habia sentido. Estaba segura que amaba a Sebastian pero también estaba segura de lo que habia pasado con Juan se dejo llevar por algo y luego se arrepintió con todas las fuerzas de su alma. -Vamos, aun tenemos tiempo para hablar de esto por ahora solo quiero salir de aquí. -Esta bien, pero me perdonas. -Si, olvidemos en asunto. Él la volvió a besar pero esta vez, ella no correspondió a su beso. Él acepto que ella estaba dolida la abrazo y salieron de allí. Cuando ya estaban por llegar a donde estaban los Normat, Sebastian se detuvo y sin pensarlo le pregunto: -¿Te quieres casar conmigo? Ella se puso a reír creyendo que estaba bromeando. -Ya te dije que te amo de toda la vida nunca he dudado de eso. Por eso te lo vuelvo a preguntar ¿te casarías conmigo? -Deja de jugar ahora eres tú quien se porta como un niño. Vamos continuemos. -No hasta que me contestes. ¿Te quieres casar conmigo? Ella lo miro sus ojos brillaban mas que nunca jamas creyó que se cumpliría la promesa de Sebastian pero esta vez sin motivos extraños sino por amor, no sabia si contestar o ... -Si, me quiero casar contigo. Toda mi vida creí que el amor verdadero llegaría a mi, pero nunca me di cuenta que siempre estuvo conmigo. Sebastian la beso con tanta pasión, su deseo su mayor anhelo estaba por cumplirse. Convertir a Samantha en su esposa. Miro al cielo y dio gracias en su idioma Zulu. > Ngiyabonga Nkulunkulu. -Y ahora que vamos hacer. -Por ahora disfrutaremos de estos días en el club y les daremos la gran noticia a tus padres cuando nos vean que realmente nos amamos. O prefieres que lo hagamos de una vez. -No yo conozco a mi madre no me dejaría un momento a solas contigo luego le digamos. Estaría encima preguntando hasta el ultimo detalle. Aunque ellos se van alegrar mucho mi padre es uno de ellos, dice que tu amor por mi se te en los poros. -Ves te das cuenta que no miento. Hasta los demás ven lo mucho que te amo. -Vamos no quiero que nos esperen mas de lo debido. Cuando llegaron al lugar donde estaban esperando ya no estaban miraron a lo lejos y se dieron cuenta que ya iban en camino. Y por lo rápido que iban se imaginaron que Cesar iba pedaleando. -Yo creo que esta vez tu madre si lleva las riendas. -Si, esta vez no creo que sea mi madre que este pedaleando. Sebastian la tomo en brazos y empezó a girar, ella sonreía y de pronto pego un grito a los cielos. -> Y sin poder equilibrarse cayeron al césped, él no podía dejar de besarla. Cuando sus labios se tocaron por primera vez. Él creyó que la vida le estaba devolviendo de nuevo lo que una vez habia perdido. El amor de Samantha. Sus cuerpos estaban pidiendo ser saciados, pero no dejaría que el instinto animal se apoderara de él. Amaba a Samantha y ella merecía ser tratada y amada en un lugar muy especial, no allí. -Vamos yo creo que si seguimos un momento mas aquí nos olvidaremos que somos seres pensantes y nos convertiremos en unos animales en celo. -Jajaja, y mas o menos que seriamos. -Olvídalo no quiero ni imaginar en que nos convertiríamos. -Jajaja. Pues yo creo que... él la beso de nuevo y no permitió que ella echara a perder aquel hermoso momento. Se tomaron de la mano y se subieron a la balza. Ya el estomago de Samantha estaba pidiendo comida, así que mejor era acelerar el paso. -Tu crees que los podamos alcanzar. -Vamos a intentarlo. Él le tomo la mano y con gran firmeza emprendieron su camino. Apenas llevaban unos segundos y divisaron a los Normat, con gran cuidado y sin hacer mucha algarabía siguieron sin mirar a los lados. -Mira a estos dos. Viste Cesar te dije que no estabas pedaleando con suficiente fuerza. -Como que no, si ya no tengo fuerzas. Eres tu quien no lo esta haciendo. Ya te he visto detenerte varias veces. -Mira los chicos ya llegaron a la orilla, y nosotros a penas vamos por la mitad. -Entones empieza a pedalear sino yo también me detendré no me vaya a dar un calambre por tu culpa y tengamos que ser rescatados por haber sido inconscientes. Yo debí haber regresado con Samantha. -Para que ella hiciera el trabajo sola. Vez eso era lo que yo quería que aprendieras no abuses de las personas tu hija es joven pero no una mula, ahora vamos a pedalear juntos ya falta poco. Ambos se animaron y llegaron en un santiamén. -Ves lo fácil que es cuando las cosas se hacen en grupo. Mi pobre niña la castigaste demasiado. -Pero tú te aseguraste de que no volviera ocurrir. Y te vengaste. -No es una venganza cariño es una enseñanza, eso es todo. Piénsalo nuevamente cuando le hagas una mala pasada a tus hijos. -Por Dios Victoria. Si alguien te oye hablar así, pensaría que me odias. -Sabes que te amo, mas que a mi vida, pero también amo a mis hijos y por ellos seria capaz de todo, tú lo sabes. -Vamos que nos deben estar esperando para burlarse de nosotros. -De ti, ellos saben que el flojo fuiste tú. Cuando ya iban llegando a la piscina los vieron que ya estaba bañándose. Sebastian les hizo seña donde estaban sus cosa y la mesa que habian seleccionado. Ambos se dirigieron a la mesa ubicaron sus cosa y fueron a cambiarse. Y en pocos minutos se reunieron con los chicos. -Ven mami el agua esta deliciosa. -Por que tardaron tanto,- pregunto Samantha con una sonrisa picara. -Tú padre que pensó que iba hacer lo mismo que te hizo a ti. -No empieces cariño ya olvida el tema ya estamos aquí. Vamos a divertirnos una carrera Sam, al otro lado de la piscina. Ir y venir sin parar. -Ok, mamí cuenta,- Samantha le hizo señas a Sebastian para que fuera él quien compitiera con su padre. Él siempre le ganaba en esa competencia. -Uno dos y tres. Ambos salieron a la par, Cesar iba confiado que la que iba a su lado era Samantha se sorprendió como brasaba con tanta facilidad. Cuando ya faltaba poco Samantha se sumergió y salio mucho antes que su padre. Sebastian estaba de espalda sosteniendo la respiración y riéndose de la broma que le hicieron a Cesar. -Gane, gane, gane. Gane ¿verdad mamí? -Si cariño ganaste. Cesar aun no creí que Samantha le habia ganado. Ella era muy buena para muchas cosas pero jamas le habia ganado en una competencia de nado. -¿En serio me gano? -Si,- respondió Victoria, muy seria y decida en mantener la mentira. -Sebastian, Sam me gano. -Yo... en eso lo salvo la campana llego el camarero para informarles que el almuerzo estaba en la mesa. Salieron disparados Sebastian y Samantha, mientras que Victoria y Cesar aun permanecían dentro del agua. Aun no podía aceptar que su hija estaba nadando con tanto entusiasmo si no hubiese sentido las brasadas diría que no habia nado a su lado. En la mesa ya Sebastian y Samantha estaban degustando lo que habian seleccionado para el almuerzo uno buenos trozos de pescado , con ensalada y arroz y para completar unos cuantos trozos de yuca frita con una rodajas de limón. Y una vinagreta de perejil, ajo aceite de olivo con vinagre tinto. Una delicia para su paladar. -Mi amor cuanto tiempo vas a mantener a tu papá con esta mentira. Si te descubre se va a enojar conmigo. -Te preocupes mi madre se encargara de decírselo en cualquier momento. El insistirá tanto que mi madre para no seguir oyéndolo le dirá la verdad. Y él se glorificara diciendo que el es el ganador. Y para e´l es suficiente. -Jajaja, tus padres realmente que son dos niños. No pueden estar separados pero se la pasan peleando todo el día, son desacuerdos tras desacuerdos. Pero a la final del día se aman. -Sí, así son dos niños grandes. -Mira allí vienen., mejor seguimos comiendo. -¿Que tal el almuerzo?, -pregunto Victoria al ver que era pescado a ella le encantaba el pescado. -Delicioso, mamí. Ven este es el tuyo. Te lo pedí con un poquito de pimienta como te gusta y plátano frito. -Y el mio cual es. -Ay papí la otra bandeja, mira igual que el de nosotros. Ven come esta bien rico. Victoria levanto sus cejas en señal de algarabía, su hija conocía realmente sus gustos y la estaba consintiendo aunque no lo habia hecho ella. Y cuéntenme como estuvo el paseo, que tal esa zona del lago. Ambos se miraron y Sebastian tomo la palabra. -Este lugar tiene realmente un sitio que encanta a las personas. Ay una cascada con un paisaje que te envuelve en un ambiente abrazador y muy acogedor. Las aguas son cristalinas y no muy profundas la arena brilla, como si estuviese llena de brillantina o algo así. -Y tú por que tan callada Samantha,- pregunto Victoria extrañada de ver que Sebastian habia tomado la palabra y estaba hablando de un lugar muy espectacular y para su hija eso seria no dejar de hablar a nadie mas, solo se escucharían sus comentarios de la emosion. -Ay mami, disfrutando de este almuerzo. Sebastian les esta contando, como quieres que lo interrumpa. Yo no los entiendo ustedes viven diciendo Samantha que mira esto, Samantha que mira lo otro, que te comportes, que no hagas aquello, en fin mamí, estoy tratando de hacer lo mejor que puedo hora tú me dices que estoy muy callada, ademas este almuerzo esta delicioso. -Perdón cariño, disculpa, me dejas anonadada, me encanta que por fin estés madurando. Te felicito y espero que esto continué y no sea solo por hoy.
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