Capitulo 17

1335 Palabras
La cena fue todo un banquete las mesas se cubrieron de diferentes platillos, Sebastian y Samantha se deleitaban probando todo lo que habia, la exquisites estaba por doquier. El único que se veía un poco afligido era Cesar al ver tan y no poder disfrutar todo como al le gustaba así que solo le quedo por comer ensaladas y algo de pavo al horno, como que disfruto a plenitud. Ya después de haber comido hasta saciarse Sebastian decidió tomarse una copa de vino a la luz de la luna, quería salir de allí. No por que estuviese agobiado ya que se sentía muy bien con el grupo de personas con las que estaba sino habia algo en le que lo estaba inquietando. Así que se levanto y se dirigió a fuera del salon. Samantha estaba distraída charlando con la esposa de Raimundo hasta que sin querer quiso decirle algo a Sebastian y al girar se dio cuenta de que ya no estaba. De pronto creyó que estaría en le baño y siguió su amena charla, pero estando atenta a su regreso. Ya habia pasado casi media hora desde que se habia dado cuenta de su ausencia que decidió ir a buscarlo. No habia pasado unos minutos de haberse levantado cuando Jackson se le acerco y con mucho tacto quiso invitarla a tomarse una copa. Ella muy educada acepto su invitación, no quería parecer antipática ante tantas atenciones, en fin sin pensarlo tomo la copa y empezó una pequeña caminata por el corredor externo del salon. Jackson fue muy elocuente en sus charlas, hizo reír de vez en cuando a Samantha con sus ocurrencias hasta que de pronto diviso a Sebastian charlando con una chica muy hermosa en la fuente del club. Algo muy extraño aconteció en su interior, nuevamente sintió una punzada muy fuerte en su corazón, era tan parecido a lo que sintió cuando se entero que Juan se habia casado con Melissa. Ella no quería sentirse así, por que sentía tanto dolor al ver a Sebastian con una desconocida. Perdida en sus pensamientos Jackson la guió hasta la siguiente entrada del salon de eventos. Sus charlas continuaban pero ella era sorda a todo aquello, estaba impactada cuando de pronto sintió una mano sujetarla del brazo. -Hola mi amor, ¿me buscabas?,- pregunto Sebastian al hacerla girar. Ella lo miro y su sonrisa pareció helada, no sabia que decir, así que, dejo que él la guiara. -Si, Doctor Garcia. Ella tuvo la intención de buscarlo pero yo la invite a tomarse una copa mientras usted resolvía un asunto. -Gracias Jackson, bueno entonces si me permite me llevo a mi esposa. Ya puede estar tranquilo. Ya me contactare con usted para ponerlo al corriente. -Gracias Doctor no sabe lo feliz que me hace. -De nada Jackson, y gracias por sus atenciones su abuelo en verdad tenia mucha razón. Usted vale oro en este lugar. -Gracias Doctor le agradezco sus elogios este es mi trabajo y lo hago con mucho cariño. -Bien, vamos mi amor tengo ganas de bailar. ¿Quieres danzar conmigo el hula?, le pregunto de forma muy sexy a Samantha, ella estaba aturdida no comprendía nada, la conversación de aquellos dos y lo que sintió al ver aquella mujer con Sebastian la habia sacado de su estado de confort. -Mi amor te estoy hablando. Cariño, Sam, -la abrazo y le dio un beso en la frente. Ella sintió de nuevo aquel escalofrió que solo él podía hacerla sentir, fue entonces cuando reacciono. -Sí, claro. ¿Me decías? -Él la miro, con cierto dejo de intranquilidad y enseguida la guió a la pista de baile. Estaban tocando una canción muy romántica a la que aprovecho para tenerla en sus brazos. Estaban bailando como dos enamorados, en silencio cada uno perdido en sus pensamientos, solo querían disfrutar de aquella armonía que emanaba aquella canción. Bailaron y bailaron una canción tras otra. Hasta que sin darse cuenta, habian quedado parados girando en la pista y la música habia terminado hasta que de pronto abrieron sus ojos y todos los estaban observando. Un ramillete de aplausos empezó a surgir por todo el lugar. Así que sin pensarlo Sebastian y Samantha se dirigieron a la mesa de inmediato. -Ustedes dos si que se aman. ¿Cuanto tiempo mas iban a estar allí parados bailando? y sin música. Recuerdame enviarte una copia de este vídeo. Esta para ponerla en esas aplicaciones de enamorados,- pregunto Raimundo, se rió y le guiño un ojo a Cesar. Cesar y Victoria estaban charlando entre si. Cuando los chicos llegaron de nuevo a la mesa, no dijeron absolutamente nada. De esos dos, ellos esperaban lo que fuera. Para Victoria ellos solo estaban llamando la atencion con sus juegos locos. Así que no tenían nada que decir al respecto. -Sebastian recuerda invitarme para tu boda. -Le dijo Raimundo en un tono bajo a ambos. Samantha y Sebastian se miraron no sabían que responder ante aquella petición. -Por supuesto señor Raimundo, hasta padrino de la boda sera si usted gusta -dijo de una manera en broma. -Pues te tomare la palabra solo espero que no la pospongan por mucho tiempo. Recuerda que ya estoy viejo,- dijo respondiendo a la broma. -No se preocupe, que de pronto le damos la sorpresa este mismo año,- respondió Sebastian. Samantha aun sentía rabia y dolor, no sabia por que, aun tenia en la mente a la mujer con la que Sebastian estaba charlando tan amenamente . -Estas muy callada mi amor, desde que te encontré en la puerta del recinto has estado en el limbo. ¿Que tienes? Ella lo miro y aun no reaccionaba a sus palabras. -Perdona Sebastian es que de pronto me empece a sentir un poco mareada. Debe ser el agobio del día o que comí mas de lo debido. -Eso debe ser deja que te de algo para ese malestar, - Sebastian saco una especie de pastilla efervescente de su bolsillo lo disolvio en un vaso con agua y se lo dio a beber. -Tómalo con calma ese es un efervescente te ayudara a digerir mejor y rápido la comida. -Ven vamos afuera un momento así con el aire de la noche te refrescas un poco mas. Ambos salieron tomados de la mano como si en realidad fueron novios. No querían que nadie creyera lo contrario, ya que ambos decidieron que no querían que nadie opuesto a ellos se les acercara. Estando ya a fuera, Sebastian le acomodo la solapa para que se cubriera un poco mas ya que habia mas de lo frió de lo normal. -¿Quieres hablar? o prefieres caminar en silencio, -pregunto Sebastian. -Como quieras,- respondió ella dando un sorbo al vaso. -Veo que estas molesta conmigo, te conozco muy bien Samantha. -No tengo por que estarlo Sebastian. Solo me siento un poco indispuesta, eso es todo. -Pues no me parece. Pero si no quieres hablar de eso lo dejaremos así, no quiero parecer molesto. Lo que menos quiero en mi vida es pelearme contigo. Ella se detuvo en seco. Y lo miro fríamente. -¿Por que no me invitaste a salir contigo después de cenar? Él la miro con ternura y le contesto. -Ah era eso, por que estabas muy entretenida charlando con la esposa de Raimundo y me pareció muy grosero interrumpirlas. Ademas de eso por que Jackson me habia pedido un favor, y pues no me pude negar. -¿Jackson?. En que momento si siempre estuviste conmigo. -Cuando él te saco a bailar. La chica con la que me toco hacerlo a mi me entrego una nota que decía: >, pensé que era relacionado con el señor Raimundo y por eso accedí. Pero resulto que era una amiga de Jackson que tiene un problema y me estaba preguntando algo referente a algo estético que se quieren realizar. ¿Por eso te enojaste? -Te he dicho que no estoy enojada. Solo que me he sentido malestosa eso es todo.
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