Sebastian tomo la servilleta y limpio suavemente el borde de sus labios, ella estaba paralizada sintiendo que todo dentro de ella se estremecía. Él en cambio la miraba con una sonrisa al darse cuenta que ella estaba esperando que el la tuviera en sus brazos. Pero él sabia que aun ella no estaba preparada para aceptar el amor de otro hombre. Y no quería lastimarla y tampoco sentirse como aquella vez cuando se marcho.
Le dio un beso en la mejilla y se levanto de improvisto.
-Vamos cariño. Tus padres nos esperan.
Samantha estaba con la boca abierta aun, y cuando se dio cuenta sintió un escalofrió en su cuerpo. Que le estaba sucediendo. De nuevo aquellas cosas extrañas empezaban a sucederle cada vez que Sebastian la tocaba.
-Sí, déjame buscar una solapa, puede que la noche este un poco fría y ya sabes como soy yo.
-Esta bien yo voy por mi chaqueta. en verdad que se ve que sera una noche fría.
Cuando ella regreso él estaba terminando de ponerse la chaqueta. Y ella automáticamente le ayudo arreglarse el cuello.
-Estas perfecto vamos que quiero que todas aquellas chicas que estan en la recepcion me envidien por que ando con el chico mas guapo del club.
-En serio, no me lo vuelvas a decir, osea que tengo la oportunidad de alguna conquista por aquí.
-Pues no, cariño mientras me tengas a un lado no creo que ninguna de ellas se atreva a acercarte a ti. De eso puedes estar seguro.
-Guao, bueno conociéndote te creo, pero si de pronto consigo la madre sustituta.
-Para nada ya la tienes frente a ti, recuerda lo prometiste.
-Eso fue bajo, fuerza mayor, no creo que tenga valor.
-Pues si la tiene por que me lo prometiste a mi, así que si intestas romper esa promesa te saldrá un salpullido en el cuerpo que jamas se te quitara.
-Dios Sam, no me estés decretando cosas, mira que la mente puede hacer, que muchas cosas sucedan y mas tú que tienes el don de hacerme pensar cosas que no son.
-Por eso es que te lo digo. Promesa es promesa, así que ni se te ocurra romperla.
-¿Quien me mando a mi a tenerte como vecina de nuevo?.
-Bueno, lo hecho, hecho esta. Así que vamos mi futuro esposo.
-Eso lo veremos,- respondió él en voz baja.
-Te oí, cariño. Salgamos de aquí, que la noche nos espera.
Ambos salieron tomados del brazo, Cesar y Victoria iban saliendo de la cabaña en ese momento también todos estaban muy elegantemente vestidos. Los halagos reinaron en el momento, hasta llegar al resinto donde seria la cena, esta vez fueron recibidos por dos de los socios que lo esperaban a la entrada, entre ellos Julian.
-Buenas noches, señores adelante,- saludo Julian. Les presento a Antonio Cisneros el Presidente del club. Ellos son la familia Normat y el doctor Sebastian Garcia Avellanet.
-Un placer conocerlos y en especial a usted doctor Garcia, no sabe lo agradecidos que estamos todos aquí en el club, sino hubiese sido por usted, no se que habría pasado.
-Un placer conocerlo Señor Antonio, en cuanto a lo sucedido pues fue mi instinto de medico ayudarlo, no se preocupen.
-No lo creo doctor aunque, le sea dificil entender aquí en el recinto habian varios médicos y el único que reacciono fue usted.
Sebastian quedo mudo ante aquella aclaratoria, pero por que actuaron de esa manera. No podía poner entre dicho la palabra de alguno de ellos por que no conocía a ninguno, pero le extraño que nadie mas se acerco, en el momento del accidente.
-Es que como yo estaba aun mas cerca de él y de inmediato lo atendí, de pronto fue por eso.
-Las escusas existen desde muchos tiempos remotos doctor. A veces las vocaciones son simple deseo de ganar dinero y olvidan su verdadera vocación. En fin doctor mi padre quiere agradecerle personalmente.
-No tiene por que. Yo me siento bien solo saber que esta aquí con nosotros.
-Si, pero usted no conoce a mi padre. Hasta que él no le agradezca personalmente no se quedara tranquilo.
-Esta bien vamos a saludarlo con eso, le hago saber Que era mi deber.
-Adelante señores mi padre los espera.
Todos caminaron detrás de Antonio y Julian, los demás invitados los observaban, como si fueran a una sentencia.
Cuando llegaron a la mesa donde estaba el padre de Antonio, este y su esposa se levantaron al unisono.
-Buenas noches, saludaron todos.
-Papa, conoce a la familia Normat y al Doctor Sebastian Garcia Avellanet. Él es quien tuvo la valentía de ayudarte esta tarde.
-Un placer conocerlos señores. Y usted doctor déjeme darle un abrazo. No sabe lo agradecido que estoy. Nunca pensé que el día de mi muerte lo iba hacer por un trozo de carne, menos mal que usted estaba cerca. No es por que le tenga miedo a la muerte sino por que tengo algo pendiente por hacer antes de partir de este mundo.
-Papá no digas eso. Aun tienes mucho que ofrecerle a la vida.
-Ay hijo. Tu siempre dándome ánimos. Pero recuerda que no somos eternos. Este hijo mio siempre cuidándome como si fuera un niño. No sabe cuantos médicos me vieron hoy solo para complacerlo. Ya sabia yo que era por el simple hecho de gastar dinero. Solo fue un trozo de carne que no quiso pasar por mi traquea y ya.
-Bueno señor, me alegra que en realidad este bien y si no fue necesario tanto protocolo pero no estuvo demás ese chequeo con eso ellos saben que esta perfectamente bien y que puede hacer de vez en cuando cualquier rubiera,- se carcajeo Sebastian y el señor Cisneros.
-Vez hijo te dije que este chico tiene un buen sentido del humor cosa que a muchos por aquí les hace falta. Estos hijos míos viven es pensando en sus animales y en hacer dinero. Se les ha olvidado que hay que disfrutar de la vida. No tienen que esperar a llegar a mi edad para empezara disfrutar ya para que. Si lo que se espera que en cualquier momento es que estiremos la pata,- esta vez la carcajada la dio él.
-Bueno me alegra en verdad verlo tan animado, eso es muy importante.
-Bueno hijo trae algunas sillas esta noche quiero que esta familia comparta conmigo esta velada.
Nunca antes el habia permitido que nadie se sentara en su mesa, solo era él y su esposa muy rara vez lo hacían sus hijos ya que todos se las pasaban eran en sus actividades y controlando que todos sus invitados estuvieran cómodos y bien atendidos esa era consigna de ellos. >
De inmediato llegaron los meseros con varias sillas, los Normat se sentaron al lado de la esposa de Raimundo y del otro lado donde estaba el viejo Raimundo se ubico Samantha y a su lado Sebastian que no la soltaba en ningún instante. En eso el viejo se inclina hacia Samantha y le dice al oído:
-Este chico si que la ama, no la soltado un segundo. Bueno yo en su lugar haría lo mismo.
Ella se sonrojo y quiso que Sebastian la soltara pero este la siguió sujetando de una forma mas fuerte y segura entre las lazo sus dedos para que ella no se soltara.
-Y donde esta trabajando doctor me gustaría visitarlo de vez en cuando.
-Pues le cuento, señor Raimundo apenas tengo unos días en Venezuela. Mi trabajo estaba en Nueva York, creo que me canse de esa vida. Ahora tengo algunos proyectos que si Dios me los permite pronto empezare a construir.
-Muy hijo esa es la idea y donde piensa construir esos proyectos.
-Por ahora son solo planes, primero como le dije tengo que cumplir una promesa luego intentare con el siguiente proyecto,- al decir aquello Sebastian se le quedo mirando a Samantha.
-A muy bien, bueno doctor entonces le ofrezco mi ayuda si es en alguna proyecto económico. Mire que mis hijos son muy buenos inversores.
-Bueno señor Raimundo cuando se llegue el momento pues le avisare.
Cuando estaban charlando muy amenamente llego Jackson a la mesa. Y saludo con una sonrisa que enamoraba.
-Buenas noches, señores. Abuelo ya todo esta listo cuando usted quiera puede hacer su entrada.
-Muy bien hijo, gracias. Este chiquillo lo adoro, aunque no lleva mi sangre directamente es como si lo fuera, yo creo que si pudiera sacar mi sangre e incrustarsela a él, lo haría sin pensar.
-Por Dios abuelo, usted sabe que no hace falta que usted me de su sangre para yo quererlo igual.
-Bueno les cuento que esto que voy hacer esta noche es por que este chiquillo loco me lo enseño. Y yo que le consiento las cosas, bueno esto es para alegrar mis últimos días. El pobre de Antonio es el que mas me preocupa, yo creo que si llego a morir un día de estos, el jamas se resignaría. El amor de la familia es el pilar para que todo funcione en las empresas y en la casa. Y gracias a Dios ellos han continuado mi legado tal cual como yo les enseñe pero a veces se olvidan que tienen que disfrutar. Vas a ver la cara del pobre cuando empiece el espectáculo. Con permiso los dejo para que disfruten y tú chiquillo sueltale la mano a esa niña que se la vas a partir en dos. Nadie te la va a quitar.
Sebastian estaba tenso cuando vio a Jackson acercarse, no quería darle la oportunidad de que su chica mirara para otro lado sino hacia donde él estaba. Ya que vio en Jackson una mirada que solo los busca chicas saben hacer. Cosa que él conocía muy bien. Y aunque Raimundo pronuncio aquellas palabras la siguió sujetando.
De pronto un grupo de lindas chicas se paseo por frente ellos, y él pensó que era el momento de soltarla cuando, Samantha reaccionando a aquella posición de Sebastian le sujeto su mano con tanta seguridad que él sintió de pronto que le tronaron los dedos. No se supo de quien fue el track si de ella o de él de lo unido que estaban los dedos. En eso ella le dijo en voz baja.
-No te atrevas a soltarme la mano. Si no quieres que te haga pasar un mal momento.
-Él sabia que ella no bromeaba a eso era que él le tenia miedo a sus arranques locos. Aunque a él no le importaba que hiciera cualquier locura, esa era lo que mas amaba en Samantha su espontaneidad.
Él se inclino un poco y le susurro al oído:
-No te preocupes mi amor. Que esta noche seré solo para ti.
-Gracias, cariño. Eso espero.
En eso Raimundo apareció ante todos con un traje típico hawaiano cosa que para todos le pareció sorprendente. Se paro ante todos y empezó una elocuente historia.
->, buenas noches, damas y caballeros. Ustedes dirán que me ha pasado esta noche. Por que estoy vestido de esta manera. Bueno en mis tantos años en el club es la primera vez que me atrevo a hacer algo como esto. Cosa que le debo a mi nieto querido Jackson el cual todos ustedes deben conocer, bien ya que es el encargado de recibirlos y atenderlos a todos por igual. Bueno en fin, él me convenció de participar este año en la inauguración del evento. Cosa que al principio me pareció una locura pero luego de haber participado y aceptado estoy super encantado. Ahora solo espero que mi entusiasmo los motive a ustedes también a sentirse libres de disfrutar a lo maximo como pretendo hacerlo yo. Por cierto que mi esposa también decidió participar. Ella dice que su juramento ante Dios fue estar conmigo en las buenas y en las malas, en la riqueza y en la pobreza y en la diversión y el aburrimiento,- jajaja. Bueno sin esperar nada mas, les presento al grupo del año. >.
En eso salieron varias chicas y chicos entre ellos Jackson con sus trajes típicos. Y empezó la música instrumental a base de un Ipu. Es quizás el mas conocido dentro de estos instrumentos hawaianos mas tradicionales y es un tambor simple hecho de calabaza... Uli, uli. Son una especies de maracas normalmente rellenas de semillas o piedras pequeñas...Pahu. Un tambor hecho de piel de tiburón, y el espectáculo comenzó todos los presentes se levantaron este era un momento que jamas olvidarían en tantos años que habia sido inaugurado el club.
Raimundo y su esposa bailaron la danza que evocaba sabiduría y costumbres que en muchos pueblos se olvidaban. Esa danza hula los hacia mover sus cuerpos con movimientos muy eróticos para las mujeres y los chicos las imitaban. El espectáculo fue increíble. Antonio estaba estupefacto al ver como sus padres habian dominado aquella danza a la perfección, que solo podía reír de lo fascinado que estaba. Cuando ya casi habia terminado el baile los chicos pasaron por las mesas de cada uno de los presentes y los invitaron a compartir aquel baile. Cuando una pareja de llego a la mesa donde estaba Sebastian y Samantha, la sorpresa fue que Jackson era él chico que bailaría con ella. Sebastian no quería soltarla hasta que por fin cedió. Y solo la vio alejarse así que no le quedo de otra que acompañar a la chica a la pista de baile. Estando allí, miro a Samantha como se estaba divirtiendo al bailar al compás de su acompañante. Mientras que el trataba de distraer su mente imitando a su chica. En eso se le acerco Raimundo y le dijo en otro idioma, que solo ellos lo entendieron.
- >.
Se sorprendió al ver que Raimundo se habia dado cuenta que estaba celoso de su nieto Jackson. Y de que sabia que él entendía muy bien el Alemán. Como todo zorro viejo ya habia investigado su vida.
Cuando ya el baile habia terminado todos aplaudieron con gran entusiasmo aquel grato momento. Ya habian pasado mas de 200 años de la inauguración de ese club y jamas habian presentado algo tan espectacular como ese dia.
Cuando llegaron a la mesa Jackson llevo a Samantha a su mesa de donde la saco y se la entrego a su esposo como debía. Ese era lo que creían que eran. Aunque Raimundo ya sabia que era soltero se ya lo habia mandado a investigar. Cosa que no le importaba en lo absoluto.
Samantha estaba encantada de haber bailado era demasiado divertido para ella, estaba muy agitada por los movimientos.
-Es dificil ese pase, ¿verdad?, -pregunto a Sebastian. Ese chico si que tiene buen movimiento en sus caderas,- dijo para completar la frase.
-Pues me parece que las chicas se mueven muy eróticas, no me di cuenta de como se movía ese chico.
-Pero si no nos quitaste la mirada de encima. ¿Como no lo viste?
-Te veía a ti, no a él.
-¿Estas enojado? O te pusiste celoso. Si eso es, te pusiste celoso,- lo abrazo de forma infantil sin recordar que estaba en presencia de sus padres y del señor Raimundo y su esposa que estaban llegando en ese momento.
-Que bueno que se estan divirtiendo chicos. Esa es la idea. Que todos estén felices. Mi nieto es algo muy especial para mi. Cuando se invento esto todos le dijeron que estaba loco y mira lo que resulto de sus locuras.
-Ves cariño, las locuras te llevan a ser feliz.
-Pero las tuyas, no creo Sam. Son demasiado peligrosas,- le dijo al oído.
-Pero a ti te encanta el peligro o no.