-Jajaja Sam. Esa si que es una tarea a la que me encantaría poder realizar por el resto de mi vida. Así que tratare de con romperlo muy rápido. -Bueno cariño, sin no lo haces tú, lo hará tú hijo. -Eso es verdad aun que yo creo que me le voy a adelantar, jajaja. -Entonces manos a la obra. ¿Que estas esperando, pregunto ella sonriendo. Él la tomo en sus brazos, estaba feliz. Ella se sentía feliz a su lado y ya no habian dudas entre los dos. Se amaron toda la tarde. Hasta que decidieron arreglarse para ir a la competencia de domino de sus padres. -¿Cariño ya estas lista?, pregunto él desde la nevera. Ella salio con un vestido rojo muy ceñido al cuerpo le llegaba un poco mas abajo de la rodilla iba acompañado de unas sandalias con piedras del mismo color del vestido y en su cabello una

