Ambos estaban llegando a su mayor éxtasis de placer y aun no habian tenido un contacto mas intimo cuando de pronto... toc toc, sonó la puerta. Ambos quedaron helados ella no quería que el fuera abrir, hasta que oyó la voz de su madre. -Cariño soy mamá. Ella miro a Sebastian y salio corriendo a darse una ducha su cuerpo ya no podía seguir soportando tanta interrupción. Él aun no se habia quitado la ropa, se relajo unos segundo para poder controlar su estado y fue a abrir la puerta. -Hola Sebastian, y¿ mi hija donde esta? -En la ducha llegamos hace unos minutos. -Ok, mira y ¿como esta el chico del accidente? -Bien, ya esta recuperándose. Solo fue un gran susto. -Si ya me imagino. Samantha nos llamo y nos contó algo. -Y a ustedes como les fue en los torneos. -Bueno, pues algo bien,

