Capítulo 6

2256 Palabras
Cuando Cesar entro a la casa, las chicas estaban en la cocina riendo a carcajadas. Cuando lo vieron entran Samantha lo abrazo y le pregunto: -Papí, ¿donde estabas? mi mamí se estaba burlando de ti, diciendo que te habías perdido en la vereda. Como todas las casas se parecen. -Tú mamí siempre de chistosa. Haciéndome ver como un tonto. -No, cariño. Solo le estaba diciendo a Samantha que de pronto al ver todas las casas iguales te podrías a ver metido en una casa equivocada. Pero no por que seas tonto sino por que son iguales. -Si cariño pero tienen un detalle. Uno las demás no tienen el letrero de venta y segundo tienen un numero de identificación cosa que desde que llegamos vi. Y me imagino que tú no lo hiciste. ¿Verdad? -Tienes toda la razón cariño. Jamas miro los detalles, como lo haces tú. Discúlpame no quise hacerte enojar. Victoria se le acerco y le dio un beso. -Ustedes dos son insoportables. No se como llevan casi sesenta años de casados.  -Por que así es el amor, mi vida. Entre unas contradicciones y otras, pero siempre solucionando de la mejor manera que lo sabemos hacer. Con sabiduría y amor. -Bueno papí,ven para veas esta hermosa casa te vas a enamorar de esto que te voy a enseñar.- Lo llevo al patio trasero, al ver los arboles frutales que estaban en su mejor cosecha le agrado un mundo. Tomo un mango y empezó a comerlo con tanto gusto, luego se sentó en una silla reclinable y cerro los ojos. Mientras que Samantha le hablaba y él escuchaba con los ojos cerrados. Victoria y Samantha lo veían como si estuviera imaginando algo. De pronto una sonrisa salio a flote y ellas se quedaron mirándolo. -Cariño, cariño. Cesar, eeyy.- ella se sonrió al ver que en verdad estaba soñando despierto nada lo hacia llegar de nuevo hasta que Victoria le puso una mano en la cabeza.-¿Te sientes bien? Te estamos hablando y no nos contestas.  -Me siento muy bien y feliz. Por que no te sientas y disfrutas de la casa de tu hija. Ambas se miraron un poco confundidas, en que momento la habia comprado. O era que habia decidido comprarla. -¿Te gusto la casa, papí?- pregunto ella de inmediato. -La pregunta es, ¿te gusto a ti la casa? -Si, papí. La ame desde que entre y vi todo este potencial. Me encanto, ver que aunque no estaré en mi casa una parte de alla estará conmigo aquí. -La próxima vez que venga te traeré una mata de cambur para que la siembres en aquella esquina se te dará de maravillas. Lastima que no puedes sembrar yuca, ni frijoles. Te restrijiria un poco el terreno. Lo bueno de todo es que esta en una calle cerrada y no perjudica  a nadie. -Papí ¿en serio la vas a comprar? -Mas tarde pasaremos a concluir el negocio. Así que puedes mudarte cuando quieras. Hoy mismo si es posible. Te ayudare a traer tus cosas aunque tu madre me hizo traer otras cosas mas. Como si no fueses a volver al rancho. -Sabes que eso no pasara. Claro que volveré. Ademas no deje el rancho para nunca volver sino para emprender una nueva vida. Y se que en cualquier momento la nostalgia me invadirá y no lo pensaría dos veces para volver. -Yo lo sé, cariño. Solo date tu tiempo y busca esa vida que tanto deseas tener. Solo hazlo con sabiduría y las puertas se abrirán de par en par. -Sí, mamí no te preocupes así sera. Esa misma mañana empezaron la tramitación al medio día  estaba casi todo listo se dirimieron al banco que habia en ese mismo centro comercial y finiquitaron todo ya era casi de noche cuando le entregaron las llaves formalmente a Samantha como dueña de aquella hermosa casa. Luego para celebrar Cesar las invito al Restaurante Alto donde tenían un servicio de comida muy exquisito exaltan lo mejor de esta tierra de gracia. Sus icónicos platos como el “espagueti con sardina” , la “crema de caraotas a dos tiempos y otro más”, “cochinillo guajiro” y el postre “tierra del cacao“ Aunque era un hombre con un exquisito paladar, nunca dejaba de disfrutar lo mejor de un restaurante. Así fuese algo muy común. Cuando ya eran casi las once de la noche, Samantha miro el móvil y vio que habian quince llamadas perdidas y 20 mensajes. Janet se habia querido comunicar pero habia colocado el móvil en silencio mientras estaba en el banco y luego se olvido de subir el volumen. Y de inmediato la llamo. -Janet, disculpa que no te habia respondido mis padres me compraron la casa de los arboles frutales, pasamos todo el día en esto hasta orita que terminamos de cenar. Creo que esta noche nos quedaremos en la casa. No creo que... -Hola Sami, ¿como estas? -¿Quien habla, Sebastian? ¿Eres tú? -Sí princesa. Pense que estarías aquí en mi casa. Me contaron que te estabas quedando aquí. Pero ya veo que, tienes ya donde vivir. ¡Que lastima! -Sí, vale. Bueno ya me oíste. Que bueno que ya estas aquí. Tenia pensado estar con los viejos y Janet para recibirte pero ya sabes como el Cesar Normat, cuando toma una decision. Hasta que no termina algo no se queda quieto. Que bien que estas de regreso. -Si, creo que solo estaré unos cuantos días mientras hago unos arreglos y  me regreso a no ser que algo me trabe el regreso y tenga que posponerlo. -Entonces nos veremos mañana. Tengo que ir a buscar las cosas que tengo alla. De todas formas me alegra que te haya escuchado, me imagino lo feliz que deben estar los viejos. -Si, no dejan de estar encima de mi. Me les escape un momento. Y cuando iba pasando por la habitación de Janet oí su móvil y como vi que eras tú, me tome el atrevimiento de contestar. Sabes me hubiese gustado verte hoy. -A mi también. -En serio. Si quieres te voy a visitar. Le digo a Janet que me acompañe. Creo que me dijo algo referente a una casa en la misma urbanización. -Sí, queda en el tercer sector al final de la calle la ultima casa numero 1111. Pero ya es muy tarde y aun no creo que salgamos del restaurante mi papá esta muy entretenido bailando con mi madre una pieza de vals que jamas creí verlos hacer. Te voy a enviar una fotografía en estos momentos. -Guao. Tus padres si que se ven muy enamorados y estan en su plenitud. Me alegra por ellos. Como los envidio. Un amor así jamas lo veras tan seguido. -Jajaja, si un rato riñen y otra se consienten como nunca. Antes de venir habia tenido un pequeño mal entendido y míralos ahora. -Así es el amor. Para poder comprenderse tienen que pasar por muchos procesos. -Eso amigo mio. Y usted como que ya ha tenido bastantes experiencias. ¿Que ya estas comprometido? -No para nada. Una que otra experiencia, pero no creo que con mucha suerte. De verdad no se por que las chicas, no se adaptan a mi o yo no me adapto a ellas,-jajaja se burlo de el mismo. -Bueno mi amigo. Ya te llegara el momento preciso con la chica de tus sueños. -Ojala y sea así como lo haz dicho con la chica de mis sueños. -Bueno, te dejo ya mis padres estan dejando la pista, salúdame a Janet y dile que mañana paso por alla. Y le cuentas que me compraron la casa de los arboles frutales, aunque ella prefería la de la piscina que esta aun lado.  -¿Y es que ahí otra casa en venta allí mismo? -Si son dos casas son idénticas pero una tiene piscina y la otra tiene arboles frutales. A mi me gusto la de los arboles frutales.  -Que interesante. Bueno entonces nos vemos mañana, ya le diré a Janet que la llamaste... -Bueno que tengas feliz noche y en verdad me encanto escucharte y volver a charlar contigo. Vamos a tener que hacerlo mas seguido. -Bien feliz noche. Mientras los Normat seguían celebrando. La familia Garcia habia decidido descansar. El viaje de Sebastian en realidad era un poco canson. Así que se quedo dormido en la cama donde habia estado durmiendo Samantha. Algo lo atrajo hacia ella. Un olor que él recordaba y que jamas podía olvidar. Siempre vivió enamorado de aquella chica, pero ella jamas se dio cuenta de lo que él sentía. Cuando se marcho a estudiar en el extranjero lo hizo por que se decía que jamas podría alcanzar hacerse querer por aquella chica tan vivas y extrovertida como lo era Samantha Normat. Cuando los Normat llegaron a la casa ya eran la una de la mañana y aun así siguieron la fiesta. Bebieron hasta casi amanecer, Samantha habia decidido que disfrutaría esa velada con sus padres ya que no sabia cuando los volvería a ver. Solo esperaba que no pasara mucho tiempo. Ya a la mañana siguiente eran casi las diez cuando se levantaron. Lo bueno de vivir en la urbanización era que no se escuchaba un solo ruido de carros y nada en particular solo se escuchaba algo si abría alguna ventana o puerta. Samantha después que preparo el café y algo para desayunar escucho la voz de alguien en el patio del vecino. Y se dijo entre si que eran a lo mejor algún cliente interesado en comprarla y ojala que fuesen buenos vecinos. Cuando sus padres decidieron levantarse ya era casi medio día. Así que sin mucho discutir solo decidieron salir  a almorzar. Aun no habian ido de compras y lo que habia comido Samantha habia sido lo que compraron esa noche en el camino una pizza extra grande por si acaso les daban ganas de picar algo. Mientras seguían bebiendo. -Te dejare esta tarjeta para que compres tus víveres y las cosas que necesites. Ya me la devolverás cuando empieces a trabajar.- Jajaja espero que se pronto. -Claro que si papí. Mis propositos ya estan enmarcados en mi lista de deseos y este es el principal. Antes de cualquier cosa un buen trabajo. -Pero hija. Y de que piensas trabajar. Si nunca lo has hecho. -Algo bueno mami, y decente. Primero y bueno de algo tengo que empezar. Ademas quien en esta vida nació aprendido. Si no tenemos experiencia como demostramos la capacidad que podemos tener. -Dios cariño, solo espero que tengas mucha paciencia. Jamas te han dirigido y mucho menos mandar y ser obediente a nada. ¿Tú crees que puedas con eso? -Claro que si mamí. Yo soy una mujer guerrera. No me dejare vencer ni decaer por nada. Apenas tengo diecisiete años. Ya dentro de poco cumplir la mayoría de edad. Y quiero empezar a estudiar y a trabajar. Se que lo puedo hacer. Y así lo haré. Ya veras papí, mamí. Se sentirán muy orgullosos de mi. -Lo sabemos cariño. Lo sabemos. Por eso decidimos tenderte la mano. Para que tuvieras ese empuje y no te preocuparas por molestar a otros. De pronto no sea así, pero no hay como tener un sitio donde patalear y no lastimar a nadie mas. -Si, papi tienes toda la razón. Por mas cariño que te detenga una persona a veces es mejor ser independientes y salir adelante solos. -Cielo, ya creo que sera mejor que nos vayamos y así puedas empezar a organizar todo. Vendremos de vez en cuando cuando el tiempo me lo permita sabes como son las cosas en el rancho tengo que estar al pendiente de todo. No me puedo imaginar que hayan hecho todo tal cual ami me gusta. Imagínate que siempre ahí algo que no me cuadra con los chicos en las parcelas. Por eso prefiero estar alla. Vigilante. Sabes como dice el dicho. >. Si que no puedo estar mucho tiempo fuera. Aunque si me llegas a necesitar sabes que puedes llamarme en cualquier momento. -Si, papí. Yo lo sé. Y esta bien yo los estaré llamando de vez en cuando. No se preocupen dentro de un rato iré a hacer unas compras y las llevare a casa y después voy a casa de Janet a buscar mis cosas. Menos mal que me trajiste otras cosas mami. No sabes la falta que me hacían y sobre todo mis libros y mi compact. -No sé como saliste del rancho sin esas cosas. Jamas las dejabas por nada del mundo. -Ha veces es mejor olvidarse de ciertas cosas y tomar decisiones inmediatas. -Por cierto cariño. ¿Por que no estuviste en la boda de tu hermano? -El no es mi hermano ademas eso no me interesa papá. Cesar Normat, vio el efecto que eso hacia en Samanta que prefirió cambiar de conversación. -Y por fin ¿Sebastian Garcia ya llego? -Anoche, hable con él mientras ustedes estaban bailando. Creo que me dijo que no se va a quedar por mucho tiempo en el país. Solo vino por unos pendientes y se marcha en poco tiempo. -No puede ser y Maria tan emocionada que estaba ese día que llegaba. Penso que veis a quedarse. -Bueno él me dijo que si no aprecia algún motivo por que quedarse se iría. -Y que querría decir con eso. -No lo sé, mamí. Lo cierto es que llego y de pronto se va muy rápido.
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