Silencio total. Isabella respiró hondo y sintió el frío mientras intentaba ordenar sus pensamientos. Hmm... olor a hospital. No podía percibir la presencia de un bebé en su vientre, pero un ligero dolor recorría una línea a lo largo de su abdomen. ¿Habían tenido un bebé? Isabella luchó por abrir sus cansados ojos mientras la consciencia regresaba lentamente con ese pensamiento. Alguien le estaba masajeando los pies... ¿o era solo su imaginación? Sin fuerzas para fruncir el ceño, intentó recuperar un poco más de consciencia. Las voces comenzaron a llegarle al oído. —Tu madre es muy tímida, Adriano —se oyó decir a alguien. El corazón de Isabella pareció detenerse. ¿Adriano? ¿Mi bebé? Una oleada de emoción brotó en su interior, dándole fuerzas. Continuó escuchando hasta que logró ab

