Cuando llegan a la enfermería Adam decide irse, tampoco pretendía quedarse para ver como atendían al muchacho, ya su deber como buen ciudadano preocupado estaba realizado, con escoltarlo hasta ese lugar y ofrecerle su pañuelo para detener la sangre era más que suficiente. Pero una vez más cuando estaba a punto de irse algo lo detiene, se regresa para ver como el castaño está siendo atendido por la enfermera. Sam se encontraba sentado en la camilla tranquilamente, mientras la mujer limpia la herida. El muchacho ni siquiera se quejaba, solo veía como la mujer lo curaba. Adam sumía que debía estar lloriqueando y quejándose como un crio malcriado, pero le sorprendió mucho al verlo tan calmado, solo podía observar cómo su rostro estaba apagado, realmente no estaba viendo a la enfermera, era ló

