Han sido días muy difíciles para mí desde que vi esa noticia en la televisión en el hospital. El momento más feliz de mi vida se convirtió en un momento amargo de un momento a otro. Traté de tranquilizarme, de relajarme.
Tenía que pensar en mí y en mi hijo. Lloré. Sí, nunca pensé en llorar.
Lloré amargamente por un rato y después tomé una bocanada de aire para relajarme. Respiré muy muy hondo. Me dije a mí misma, -ya pasará-.
No pensé que él se fuera a casar. No pensé que se fuera a casar, la verdad. Y pues se casó con el amor de su vida, supongo, porque ella era su prometida antes de tener algo conmigo.
Habían roto y el mismo día prácticamente fue que se metió conmigo y se involucró conmigo. ¿Qué puedo decir? Yo no podía creerme o engañarme a mí misma de que se enamoró de mí en el preciso momento que estuvo conmigo. Fue muy fácil.
Me entregué a un hombre. No sé si se ha sentido así alguna vez, pero me sentí rota, desilusionada. No sé si yo voy a poder superar esto, mi primer amor, el primer dolor de mi vida, de mi corazón, mi primer roto de corazón.
No sé, sin llorar o reír. Fue muy estúpida. Además de que me tocó pagar la difícil, me tocó lo peor a mí, por culpa de su mamá loca, que casi me mata.
Me secuestró, me alejó de él, pero de pronto eso era lo que tenía que ser. Dicen que las cosas pasan por algo. No llores más, Camila, no llores más.
Recuerda que estás recién parida, acabaste de dar a luz. Mira que dicen que si lloras tu leche se vuelve amarga y tu bebé le va a dar diarrea. Eso es lo que he escuchado y se lo escuché mucho a mi abuelita.
-Así que tranquilízate, Camila. Respira hondo-. - Gracias, Natasha-.
- Gracias por tu apoyo Natasha. Si tú no estuvieras aquí conmigo, esto sería muy difícil para mí. No sabría qué hacer-.
-Gracias por ayudarme en el momento que más lo necesité. Gracias por abrirme la puerta de tu empresa. Gracias por abrirme la puerta de tu país-.
-Gracias por ayudarme. Gracias por convertirme en tu socia. Gracias por ser la madrina de mi Juan Camilo-.
Porque mi bebé se llama Juan Camilo. Dios, Dios, Dios, ¿qué voy a hacer? Me siento tan... Trato, trato, pero no sé qué voy a hacer. Mi corazón me duele mucho.
Me duele demasiado. Soy yo, Tonta. Cami, te lo pido por favor. Tranquilízate, esto no es bueno para el bebé. Además de que tú sabes que todo lo que tú sientes se lo transmites a tu bebé por medio de tu leche. Porque yo creo que esas cosas sí son verdad-.
-Vamos, vamos, que ya muy pronto te van a dar de alta. Vamos a arreglarte. Tu bebé está nacido sano, fuerte- Mi cami.
-Es un bebé fuerte, grande. Es hermoso tu niño. Tú tienes estar de pie y fuerte para lo que sea por ese niño-.
-No importa que ese imbécil, desgraciado de Mauricio no esté contigo.
-Pensamiento interno de Natasha, que de por sí me la va a pagar porque esta me la voy a cobrar. Cierro el pensamiento.
-Ven, ven Camila, te ayudo a organizarte para que podamos ir a tu casa con tu bebé-.
- Sí, Natasha, es lo mejor que puedo hacer. Ayúdame-.
Yo voy a entrar y me voy a duchar al baño, me voy a duchar. Salgo. Si tú quieres me ayudas a escoger la ropa que me va a poner.
-No tengo ganas, ánimos de nada. Solo ayúdame a escoger algo bonito. Quiero sentirme bonita para llevar a mi bebé a la casa-.
Y ya yo cuando salga, escojo la ropa que se va a llevar Juan Camilo puesta. Ingreso al baño y no puedo evitar llorar una vez más de ojos a la ducha mientras me baño. Derramo todas las lágrimas que he podido derramar, pero asimismo hablo conmigo misma y me prometo a mí misma no volver a llorar más nunca, más nunca por un hombre.
A mí nadie me va a volver a hacer sufrir. Yo soy todo lo bueno que le puede pasar a una persona. Soy una excelente mujer, soy inteligente, soy fuerte, soy independiente.
Soy todo lo bueno que puede desear una persona en su vida. Y no voy a pelear por menos, no voy a luchar por menos, no voy a aceptar menos, no voy a aceptar menos de lo que me merezco. Por amor fui una tonta y no lo voy a volver a hacer.
Por amor casi muero y no lo voy a volver a pasar. Especialmente porque ahora tengo por quien luchar, por mi hijo, por Juan Camilo, que es la luz de mis ojos, es mi bendición, es el amor de mi vida ahora mismo. Ese niño es la cosa más especial que puede tener una persona en la vida.
Si lo vieran, su cabello, sus labios, sus mejillas, sus manitas regordetas, su cuello, parece un algodón de azúcar que me lo quiero comer. Todos esos a mi bebé. Entonces salgo del baño, me pongo la ropa que me da Natasha, es un vestido muy hermoso, me hace ver muy hermosa.
Me aplico un poquito de maquillaje, no me quiero sobrecargar porque no quiero que mi bebé se ensucie de maquillaje mientras lo cargo porque lo voy a llenar de besos. Y le pongo un jumpsuit a mi bebé, un traje de marinerito, se ve hermoso mi príncipe. Todas las enfermeras están enamoradas de mi rey hermoso y todas le han dado amor, le han dado cariño a mi bebé.
Y pues, ¿qué más puedo pedirle a Dios? Pues puedo pedirle a Dios, Padre Santo, por favor, cuídanos, protégenos, líbranos de todo mal, que no nos pase nada malo, que mi hijo, Padre Amado, sea cubierto bajo tu manto protector y que nadie le haga daño. Te entrego la vida de mi hijo a ti en tus manos, Padre Amado, para que tú lo protejas, porque él es la bendición más grande que me ha tocado desde que murieron mis padres y mi abuelito que tanto me amaba. Ya mis abuelitas habían muerto hace mucho y obviamente mi abuelito, mi otro abuelito también había muerto desde que yo era una niña pequeña, muy pequeña, entonces a él no lo conocí realmente.
No me acuerdo de él porque murió cuando yo tenía como un mes de vida y solo me quedaba mi abuelo paterno, que fue el que me cuidó todo ese tiempo y gracias a mis padres que pensaron en mi futuro, pagaron un seguro de vida para que yo tuviera todo de grande.
Mi abuelo también me dejó bien, yo no tenía necesidad de trabajar como secretaria, yo podía ejercer mi carrera, buscar un lugar donde ejercer mi carrera, pero uno se vuelve boba cuando conoce a una persona y yo cuando fui a la empresa buscando un cargo más alto, primero no tenía experiencia laboral suficiente, pensaba en ganarla, y segundo, vi a Mauricio, me enamoré cuando me dijeron que el cargo era de secretaria y asistente y me dijeron el salario y yo dije bueno, para comenzar esta vida en ganar experiencia y pues fueron tres años trabajando con él, aunque no busqué ascender, me sentía muy cómoda donde estaba con mi salario, al fin y al cabo tenía dinero, ese salario me quedaba libre, tenía el apartamento que compré en Boston porque lo compré con mi dinero, ahora estoy pensando en venderlo porque no quiero volver a Boston, no creo hacerlo, a menos que algo extraordinario ocurra.
Mauricio
Hoy ha sido un día agotador, resulta que caí en los chantajes de mi mamá y me caso, me caso con Maribel, no la amo, pero Camila se fue y me dejó, cuando mi mamá me dijo que me casara con Maribel. Cumplí la promesa que le hice cuando pequeño, me pareció muy chistoso porque no sé cómo obligan a una persona, a un niño a prometer algo y después cuando adulto piensan que uno lo puede cumplir.
Me tocó, no sé qué decir, la verdad, solo deseo poder ver a Camila una vez más en mi vida y preguntarle por qué se fue, que me diga qué pasó. No sé cómo pude haber desaparecido así de la faz de la tierra, contraté una agencia para que la encontraran, no sé qué pasó porque no he tenido noticias de ella. Mi amigo Luca me ha estado ayudando, pero no sé, tampoco él me ha dado razones de ella y pues. Ya qué puedo hacer, acepté hacer lo que a mi mamá se le da la gana que haga.
Hoy es el día de mi matrimonio y en vez de estar feliz, eso parece un funeral, pero tengo que cambiar la cara porque tampoco puedo salir así, le dije a mi mamá que quería que fuera algo íntimo, pero al parecer no va a ser nada íntimo, hay miles de cámaras, quisiera evitar esto.
La verdad, pero no puedo, el momento en que más me cayó en veinte fue cuando el padre nos dijo, yo declaro marido y mujer se pueden besar, quise evitar ese momento como de ir al lugar, pero había mucha gente, no podía hacerle eso tampoco a Maribel. Después del matrimonio, por la iglesia fuimos a la recepción, era una recepción grande, bonita, aunque yo quisiera que otra persona fuera el que se hubiera casado conmigo.
Acá vamos, estoy amarrado a esta mujer de por vida.
-Mauricio cambia esa cara, por favor, que me están haciendo quedar mal-
-Maribel eres la única cara que tengo, qué quieres que haga. He sonreído cada vez que me lo pides, pero ya no puedo más, estoy cansado.
-¿cansado? Estás pensando en esa perra por la que me dejaste, dime, dímelo, dímelo ya.
- No estoy pensando en nadie Maribel, entiende que estoy cansado de fingir, de sonreír, tú sabes que yo no me quería casar, tú sabes por qué te mientes a ti misma, yo no me quería casar, lo hice por obligación. Prácticamente obligado, tú sabes que yo amo a otra persona.
-No estoy pensando en ella ahora mismo, pero, por respeto a ti, pero no me canses, por favor, te lo pido.
-Mauricio mira te voy a decir algo, si tú no cambias tu manera de ser, te vas a arrepentir, voy a hacer que te arrepientas de haberme dejado en ese tiempo que estuviste con esa infeliz roba novios y haberte involucrado con ese idiota que tenías por secretaria, voy a hacer que te arrepientas Mauricio, porque yo no soy juguete de nadie, y si tú pensabas que esto se iba a quedar así, esto no se va a quedar así nunca.
- ¿Qué más quieres de mi Maribel? ya me casé contigo, llevemos la fiesta en paz mujer, solo tranquilízate y llevemos la fiesta en paz, que yo me puedo cansar también.
- Hermano ¡felicidades!-
-Que felicidades ni que nada Lucas, me estás mamando gallo
-No hermano, no quería molestarte, solo que. Yatuviste la cantidad de cámaras que hay acá, esto lo pasaron en televisión nacional, que tal si tu chiquita lo ve...