LANE —Erick —soltó Kaiden, aunque no sonó tan sorprendido como cuando pronunció mi nombre. —Estás más alto desde la última vez que te ví —bromeó su tío y el rubio negó con una sonrísa, dandole un abrazo y Erick le dió unas palmadas en el pecho. Miró a Kieran y asintió en su dirección, él lo imitó y fué como si se dijeran todo con la mirada. Cuando se separaron, su tío sacó algo de su bolsillo, las llaves tintinearon cuando las arrojó al pecho de Kieran y él las agarró. —Será mejor que se vayan, la policía no tarda en llegar —avisó Erick. Kaiden asintió y me jaló mientras Kieran avanzaba hacia el auto deportivo n***o de su tío, abriendo la puerta del conductor pero sin entrar. —¿Y qué hay de tí? —quise saber. —Necesito que escapen ustedes primero —respondió mirandome a los ojos. No

