El sol brillaba intensamente sobre la elegante iglesia, donde una m******d de invitados y medios de comunicación se habían congregado para presenciar lo que sería la boda del año. La ceremonia estaba siendo transmitida en vivo por todas las plataformas, y los periodistas no podían esperar para capturar cada momento. Los flashes de las cámaras explotaban en el aire, y las cámaras seguían cada movimiento de los protagonistas. An, desde la comodidad de su pequeño departamento, veía todo a través de su teléfono. Sabía que la boda de Zeyan y Mei iba a ocurrir, pero no estaba preparada para lo que sentía al verlo. La sonrisa de Zeyan, su rostro tan serio y tan distante, tan ajeno a ella, la hizo sentir como si todo su mundo se desmoronara. La tristeza que había intentado esconder durante tanto

