Bajo el fuego cruzado El rugido de los disparos sacudía la mansión como un eco de guerra. Sofía se movía entre las sombras, el arma firme en sus manos y el corazón latiendo frenético en su pecho. Aunque sabía que cada paso la alejaba de la seguridad, su instinto le gritaba que no podía quedarse quieta mientras Sergei y los demás arriesgaban sus vidas. El aire estaba cargado de tensión y pólvora, y en cada esquina Sofía sentía que el peligro podía saltar en cualquier momento. A medida que avanzaba, los sonidos de la batalla se hacían más claros, hasta que llegó a un pasillo que daba hacia el ala este de la mansión, donde el enfrentamiento parecía estar en su punto más crítico. El reencuentro Sofía divisó a Sergei detrás de una columna, cubriéndose mientras disparaba con precisión letal.

