Y como si la vida le estuviera haciendo una broma, esa misma noche Oliver la invitó a cenar y Thomas estaba presente, pues por fin Oliver le había aceptado la invitación para salir juntos. A Lía le parecía curioso estar ahí, cenando, mientras su suegro estaba pasándole la información a la prensa sobre los secretos que ocultaba el futuro senador. —Y cuéntame, Lía, ¿es cierto que pronto HBO sacará una serie de tu historieta? —preguntó Thomas mientras cortaba un trozo de carne. Lía podía ver que el filete de Thomas sangraba a medida que lo iba cortando, algo que le estaba revolviendo el estómago. —Aún no he tomado una decisión —respondió ella, no podía quitar los ojos de la carne, recordando lo contado por Camilo sobre cómo Thomas mató a un gato. —Deberías aceptar, es un gran negoci

