Julieta —Buenos días, amazzone. —Besos húmedos en mi mejilla y cuello fue mi despertar en el día de hoy. —Buenos días pretty boy. —En mi rostro se formó automáticamente una enorme sonrisa, sonrisa de placer, alegría y felicidad. Sus brazos me abrazaban desde atrás, su cuerpo pegado al mío. Me encantaba esta sensación de confort, calor y ternura. Volteé para quedar frente a él y los grandes ojos grises adormilados me recibieron con calidez. —¿Dormiste bien? —preguntó a la vez que acariciaba mi cintura. —Muy bien, me gustó… —Desvié la mirada al techo, pero su mano me obligó a mirarlo mientras hablaba— me gustó dormir contigo, sentirte tan cerca. Ahora estaba sonrojada y él se reía. —¡No te rías! —golpeé su pecho dándole la espalda. ¿Se burlaba de mí?— ¿Te burlas de mi Max? —Para nada

