Katherine No era sorpresa para nadie el hecho de que jamás fui una chica fiestera. Las celebraciones me causaban ansiedad, en especial si se centraban en mí asi que celebrar mi cumpleaños con Teresa siempre me ayudó a disipar esa atención y dejársela a ella que sabía llevarla con mucha más diversión que yo. Generalmente teníamos dos celebraciones o, en el caso de Teresa, tres. Una era para la familia, otra para el grupo privado y la última era una salida a bares. Yo nunca fui del último panorama, pero siempre me recordé festejando con mi familia y con Ian y Teresa. Por otro lado, Teresa dejó de festejar con su familiares tras el divorcio de sus padres y su irremediable desprecio a su padre y he

