Al día siguiente, tengo que volver a la normalidad. Aunque quisiera quedarme hundiéndome en mi desespero, me obligo a que la rutina me permita pensar en otras cosas que no sean en Zack y su bienestar. Miro por la ventana y los policías siguen rondando mi casa y eso me tiene tranquila. Ingreso en el baño y me preparo para ir a trabajar: me visto con unos vaqueros y camisa de botones. Lo grisáceo del cielo me hace guardar un paraguas en mi bolso. Tomo una fruta y la empiezo a comer mientras busco unos zapatos, me decido por unas botas. Entro en el carro y no me toma de 15 minutos llegar a mi zona de trabajo. Le muestro el carnet al guardia y me permite la entrada, procedo a dejar mis cosas en el consulorio, hoy la agenda no es mucha, solo tengo que atender a una joven con TCA. Una psicó

