Mi corazón da un vuelco cuando la estancia se torna oscura por completo. Si antes la ansiedad no me dejaba respirar, ahora son tantas las emociones que empiezo a sentirme observada. Me duele la garganta al tragar saliva, con cuidado, me levanto y prendo la linterna del celular. Visualizo todo a mi alrededor, una extraña sensación se apodera de mi ser, la puedo percibir diciéndome que huya pronto de aquí. Tal vez ya me estoy volviendo loca. La claustrofobia no tarda en aparecer, necesito que venga la luz pronto, mientras tanto, no voy a quedarme ni un minuto más dentro de esta casa. Me deshago de mi pijama, busco ropa de salir y opto por lo primero que encuentro: jeans y blusa de tirantes. Calzo mis pies con unos zapatos deportivos y por último, amarro mi cabello en una cola alta y t

