XIII AL día siguiente, apenas acababa de vestirse Petronio en el unctuarium, cuando llegó Vinicio, que había sido llamado por Teresias. Sabía que no había llegado novedad alguna de las puertas, y esta noticia, en vez de alegrarle, como prueba de que Ligia se encontraba aún en la ciudad, le hundió aún más, ya que comenzaba a sospechar que Urso podía haberla sacado fuera de la ciudad inmediatamente después del rapto y antes, por tanto, de que los esclavos de Petronio se pusieran a vigilar las puertas. Cierto es que en otoño, cuando los días eran más cortos, se cerraban las puertas bastante temprano, pero también las iban abriendo a las personas que salían, cuyo número era considerable. Asimismo se podía salir de la ciudad por otros medios que eran bien conocidos de los esclavos que querían

