XXI

3587 Palabras

XXI La vista de la joven tembló hasta la última fibra del patricio. Olvidóse de la multitud, del anciano, de su propia sorpresa ante las incomprensibles cosas que acababa de escuchar: sólo miraba a Ligia. ¡Por fin, después de todos sus esfuerzos, después de tan largos días de intranquilidad, tribulación y sufrimiento la había encontrado! Por primera vez comprendió que el júbilo también podía abalanzarse sobre el corazón como un animal salvaje y oprimirlo, estrujarlo hasta dejarlo sin aliento. Él, que hasta hacía poco se había imaginado que la Fortuna se había impuesto una especie de obligación de cumplir todos sus deseos, ahora apenas prestaba crédito a sus propios ojos ni se daba cuenta de su propia felicidad. A no ser por ese recogimiento de incredulidad o de estupor, quién sabe si su

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR