XX-3

1044 Palabras

«Ese hombre dice la verdad y llora porque siente», se dijo Vinicio desde el fondo de su alma. Y, entretanto, el dolor anudaba también la garganta de los creyentes de alma sencilla. Más de una vez habían oído hablar de los sufrimientos de Cristo, y era por ellos sabido asimismo que la alegría seguiría al dolor, pero al escuchar la narración del apóstol que todo aquello presenciara, se retorcían las manos a impulsos de la congoja, sollozando o golpeándose el pecho. Mas luego se tranquilizaron ante el deseo de seguir escuchando al apóstol. El anciano cerró entonces los ojos, cual si quisiera de ese modo concentrar en su alma la visión clara de escenas distantes, y prosiguió así: —Mientras los discípulos estaban lamentándose y orando, María de Magdala penetró por segunda vez en la estancia,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR