XXXII-2

2420 Palabras

—¿Eres tú? —preguntó—. ¿Qué te ha sucedido? —¡Desgracias, oh hijo de Júpiter! —contestó Quilón—. La verdadera virtud es un género que nadie pide en la actualidad, y un sabio genuino debe conformarse incluso con la idea de que ni siquiera una vez cada cinco días puede tener algo con que comprar al carnicero y llevar a su cobijo una cabeza de carnero, y allí roerla regándola con sus lágrimas. ¡Ah señor! Lo que tú me diste lo pagué por libros de Atracto, y después me robaron y me arruinaron. El esclavo que debía haber escrito mis enseñanzas para la posteridad huyó con el resto de lo que tu generosidad se dignó concederme. Estoy en la mayor miseria; pero me he dicho: «¿A quién puedo recurrir sino a ti, ¡oh Serapis!, a quien amo y adoro y por quien expuse hasta mi vida?». —¿A qué has venido y

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR