🔶11: COMO SE SIENTE🔶

2489 Palabras
Diego —Claro que no nos molesta— respondió el chico— ¿verdad chicos? — preguntó a los demás. —Si como dice John no nos molesta— dijo Martín, pude ver como Joshua lo miró molesto por lo que había dicho, el chico seguía celoso aun sabiendo que me acostaba con Sander. —Está bien, iré— acepté claramente iba a ir a pasarla bien, aunque no negaba que cuando había visto Sander arreglarse tanto me dio intriga por saber adónde iba y con quien, solo me quería asegurar de que no le pasara nada, además aunque lo de nosotros no era serio no me gustaba compartir, que tal si el chico decidía enrollarse con alguien, sería la peor humillación. Ofrecí llevar a Sander en mi moto, los chicos llamaron a un Uber y fueron todos en el mismo, solo seguí el auto, el viaje fue claramente silencioso, podía sentir que Sander se sentía relajado, al llegar lo ayudé a bajar como todo un caballero, el pobre no había quedado del todo bien después de las horas que habíamos estado en la cama. Entramos al lugar, era más amplio que al que habíamos ido anteriormente, la gente ya estaba bailando a pesar de ser temprano todavía, John fue a conseguir a alguien en la pista de baile, Joshua y Martín estaban tomando algo en la barra al igual que nosotros. Tomamos algunos vasos de cerveza luego decidimos ir a bailar. Sander bailaba con su espalda pegada a mi pecho, su culo moviéndose en mi polla, estuvo un rato haciendo el mismo movimiento, él lo hacía apropósito, al notar que estaba duro se volvió quedando de frente a mí, movió sus caderas de un lado al otro para luego colocar su dedo índice en mi pecho y bajar hasta más o menos la altura de mi ombligo, luego volvió a subir moviendo sus caderas y siguió moviéndose de más maneras provocativas, el chico era un completo provocador, me tenía bien duro, luego tendría que encargarse de lo que provocaba, se acercó a mi oído para empezar a cantar la canción en susurros, los cuales me ponían más caliente, tomé sus caderas y lo acerqué a mí, nos movimos juntos mientras seguía cantándome. —Tú me tienes perdido, en mi mente y mi corazón se forma un lío, yo en nadie confío, si tú te demoras pues me voy con otro...— y siguió cantando, no sabía si me tiraba indirectas o solo me cantaba, estaba analizando la letra mientras seguía moviéndome en el mismo ritmo que movía sus caderas, yo claramente lo tenía perdido, era Diego Flores podía hacer que cualquiera terminara rendido a mis pies, en su mente podía tener un lío pero no en su corazón, podíamos tratarnos bien y con cariño pero nada más nada de sentimientos profundos, no quería hacer sufrir a nadie por ello tenía esa regla, ya sabía que él no confiaba en nadie luego de lo que le pasó era entendible y lo último claramente era una invitación a follar, ¿Me estaba queriendo decir que no lo satisfacía lo suficiente? Este niño me iba a escuchar, ¿Que iba a ir con alguien más? Eso quería ver, si podía porque ni siquiera lo iba a dejar caminar para que buscara a alguien más se iba a enterar de quien era Diego Flores. Tome su mano y empecé a caminar a donde se leía baños en letras neón, al llegar, cerré la puerta y lo coloqué contra ella, sus manos sobre su cabeza y su culo a la vista, acaricié hasta que ya no podía aguantar, baje su Jogger junto con su ropa interior, lo preparé rápidamente para luego bajar mi pantalón y chaqueta para estar más cómodo por último saqué un condón de mi billetera rápidamente. —Rápido— pidió volviendo su cabeza para verme. —Ya voy a entrar— dije alineando mi polla en su entrada, entre despacio, esperé unos segundos antes de comenzar los vaivenes una y otra vez, nuestras pieles chocaban creando un sonido morboso, al igual que sus gemidos— ¿Esto es lo que querías conseguí no es así? Todo el tiempo estuviste tratando de provocarme hasta que lo lograste— hablé en su oído mientas seguía moviendo mis caderas cada vez embistiéndolo más rápido. Él no respondió, solo gemía, a veces doblaba su cuello para pedir besos, los cuales respondía. Me salí de su interior, lo volví y saqué sus pantalones, para que se trepara en mis caderas, al hacerlo el mismo acomodo mi polla en su entrada para luego bajar en una estocada, lo empecé a embestir contra la pared. —¿Así? — pregunté mientras tomaba sus muñecas para retenerlas con una de mis manos contra la pared. —¡Si! — gimió en un grito, seguí follándolo de la manera más salvaje, su cuerpo chocaba con la puerta cada vez que lo embestía. Estuve embistiéndolo un par de veces más hasta que él se corrió, su boca se abrió para expulsar un gemido de satisfacción, sus ojos se cerraron y su espalda se arqueó, sus dedos apretaron mi mano que sujetaba las de él, su interior se contrajo al instante y su polla lanzo su blanco líquido manchando mi camiseta blanca que traía bajo la chaqueta, no me importo seguí follándolo, me encantaba la sensación de estar apretado por sus paredes, me corrí en el condón, mi frente estaba recostada sobre la de él, los espasmos todavía nos rodeaban, nos quedamos un rato en la misma posición, luego lo baje de mis caderas y me arregle el pantalón, mientras Sander de ponía los suyos, me saque la camiseta manchada y la boté, me coloque la chaqueta dejando a la vista mi trabajado abdomen, me volví hacia él, estaba viéndose en el espejo, arreglando sus cabellos y maquillaje, su delimitado se había corrido un poco por las lágrimas de placer. —¿Listo? Debe haber más personas esperando el baño— hablé mientras recogía mi billetera del piso. —Si— dijo volviéndose, al verme frunció el ceño— ¿Por qué no traes tu camiseta? — dijo apuntando mi abdomen. —Por si no recuerdas mi camiseta está empapada por tu semen, además nadie lo verá— dije caminando hacia la salida, no escuché que él avanzará, me volví hacia él, él se acercó lentamente y subió el cierre de mi chaqueta. —Así está mejor y debes tomar mi cintura o puede que caiga en cualquier momento— dijo posicionando mi mano por detrás de su cintura. No dije nada por qué en verdad podía caer, me imaginaba que debía dolerle aún más que antes. Al volver no bailamos por obvias razones por lo que fuimos a la barra, pudimos ver a lo lejos como Martín y Joshua bailaban mientras que John le comía la boca a otro chico. Sander tomo unos vasos más de cerveza, no tomé por qué ya lo había hecho y por qué no podía curarme luego tendría que llevar al chico a su cuarto y yo tendría que conducir a la casa por lo que era mejor así, hablamos un rato, de repente un tipo se nos acercó. Él tipo era un poco más alto que yo, su cara demostraba molestia. —¿Qué haces con él? — le preguntó a Sander. —¿Qué que hago con él? Por qué tendría que responder tus dudas, ya no somos nada, puedo hacer con mi vida lo que quiera— respondió acercándose más a mí por lo que agarré su cintura protectoramente, Sander de sentía incómodo, podía sentirlo. —Claro que somos, tu sigues siendo mío y siempre lo serás, no lo olvides, yo fui tu primero, además terminarás volviendo conmigo ya lo verás— dijo él tipo acercándose a él por lo que coloqué mi brazo al frente de su cuerpo para que no se siguiera acercando dejando a Sander detrás de mí en caso de que quisiera tocarlo o hacerle algo. —Oye él no es de tu propiedad, además puede que hallas sido su primero, pero nadie te asegura que el último, aléjate y no vuelvas, por qué a la próxima no seré tan cortes como me vez— dije de mal humor. —No te matas, eres insignificante, el que debería irse y no volver deberías ser tú— dijo acercándose amenazante esta vez hacia mí. —Él no me lo dijo pero ya puedo imaginarme que eres su ex, quiero decirte que eres el ser más despreciable que eh visto en la historia de solo pensar en lo que le hiciste me dan ganas de sacarte la mierda, será mejor que te alejes por qué podrás ser más alto que yo pero la sangre que te voy a sacar de la nariz va a salir igual, no pienso dejarlo solo contigo para que vuelvas a hacerle algo como lo hiciste tiempo atrás— dije con tono duro y amenazante. —Me iré, pero solo por esta vez, volveré y nadie podrá protegerte— dijo mirándonos, lo último mirando fijamente a Sander. Pude notar como el cuerpo de Sander temblaba ligeramente, me volví hacia él, una lágrima caía de su ojo. —Tengo miedo y me da rabia— dijo abrazándome. —Lo sé, es normal, pero no te preocupes, no va a hacerte nada, me aseguraré de ello, solo es un cobarde trastornado— dije acariciando su espalda. —No quiero ser vulnerable otra vez— dijo en un susurro. —No lo eres y no lo serás, eres fuerte— tomé su rostro y lo mire a los ojos— puedes con él— dije dándole confianza seguido de eso bese sus labios— si te molesta en la universidad o en cualquier otra parte solo golpéale las bolas como lo hiciste antes o solo avísame y personalmente iré a golpearlo para después salvarte— dije sonriendo. —Gracias. Luego de eso decidimos irnos, para darle más tranquilidad lo deje quedarse en la casa que alquilaba, mañana se iría a trabajar temprano, por lo que nos dormimos rápido, lo abracé toda la noche por qué todavía estaba atemorizado y como no estarlo si el monstro del pasado estaba volviendo, pero no lo iba a permitir, si el tipo volvía a decirle o hacerle algo hablaría con algunos hombres para que le dieran una buena lección y se alejara del chico de una vez por todas, Sander no merecía pasar por algo como esto, no era una mala persona. ווווו××•×•×•× Llamada —¿Cómo estás? —Estoy bien —No necesitas aparentar soy tu hermano. —Lo sé, pero estoy bien ¿Solo llamaste para eso? —No, algunos socios me han llamado diciendo que no estás atendiendo reuniones. —Si, estuve... Ocupado algunos días, pero ya estoy bien. —Eso espero, no puedes descuidar la empresa. —Lo sé más que nadie. —Bueno, entonces espero que estés bien y tranquilo él va a aparecer, no puede esconderse por siempre. –Lo sé, pero me siento vacío sin él, no podrías entenderlo, no estás enamorado. —No lo estoy, pero puedo llegar a imaginarlo... —Como sea. —Espero que estés bien. —Tu igual, adiós. Fin de la llamada. Me quedé un rato pensando, imaginando cómo se podría sentir, comparándolo con otros sentimientos, pero luego de minutos de reflexión me di cuenta de que nada podía compararse y como él había dicho no estaba enamorado nunca lo había estado por lo que era imposible saber que se sentía, por alguna razón me sentí con curiosidad de saber que se sentía estar enamorado, había escuchado decir a personas que estaban enamoradas de que se sentían cosquillitas en el estómago, otras decían que tu corazón se aceleraba, otras que te sentías como un niño, que querías estar todo el rato con esa persona, que te sentías tan feliz que no podías parar de sonreír y otras me habían dicho que te sentías en las nubes, cuando me dijeron esto lo único que pude imaginar fue cuando estas llegando al orgasmo, en el punto medio donde subes y luego explotas, pero claro no lo sabría hasta estar enamorado. Me senté en el sofá y seré los ojos, a veces quería lo que evitaba, era una situación fastidiosa, tomé una bocanada de aire y pensé en amor las personas que se me vinieron a la mente fueron Emilia, Diego, Sander y mamá. Emilia, sabía que estaba en mi corazón, no por amor de relación si no amor de amigos, la quería, la protegería de cualquiera estaría dispuesto a dar mi vida por ella, sabía que ella aria lo mismo, nos conocíamos desde hacía años, a pesar de haber sido amigos con beneficios no nos queríamos de forma romántica, amor de fraternidad, aunque suene feo acostarse con alguien que crees hermano o hermana, en ese momento éramos inmaduros y lo único que buscábamos era diversión, aunque todavía lo hacemos con diferentes personas eso no quiere decir que seamos igual de inmaduros que antes. Luego Diego, él era mi único hermano, obviamente lo amaba, él era todo para mí, lo admiraba profundamente, a pesar de que me regañara lo admiraba, había logrado tanto, tan fuerte, con la frente en alto siempre, me enseñó tantas cosas, soy lo que soy en parte gracias a él. Sander, no sabía por qué había pensado en él pero podía decirse que el chico era como un amigo si quitamos el follar, de vez en cuando era frágil y me daban ganas de protegerlo, podía verse fuerte y arrogante pero por dentro solo era un niño indefenso tratando de ser duro para que nadie le rompiera el corazón otra vez, el chico era tan lindo y tierno cuando quería, tan rudo y caliente en otras ocasiones, podía decirse que lo quería, no sabía si tanto como amar, independiente de qué manera solo sabía que lo estimaba y lo protegería. Y por último mamá, la amaba era mi madre, pero a veces era muy tonta, no quería darse cuenta de la persona que era papá, él nunca le daba su lugar, era machista con ella y ella lo único que hacía era defenderlo, bajar la cabeza, papá la engañaba, ella solo lo perdonaba, decía que en el fondo él la amaba y era una buena persona, no sabía que tan cierto era eso, tal vez era mi padre, pero si le hacía daño a mi madre prefería odiarlo. Me levanté y alejé esos pensamientos confusos de mi mente, fui a la cocina y tomé un beso de agua helada, hacia un calor sofocante. Mi celular vibró en mi bolsillo. Sander ¿Puedes venir por mí? Yo Voy Sonreí antes de salir de casa, montar mi moto para ir a buscarlo a la cafetería.
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