En la pequeña clínica, Zac revisaba su teléfono esperando ver alguna nota de la desaparición de, Amaya, pero no encontró nada. *—¿Que esperas, Kilian Brown? ¿Por qué aún no das a conocer la desaparición de nuestra querida, Amaya? La sonrisa burlona no desaparecía de su rostro, una mirada triunfante lo hacía sentirse demasiado seguro. Amaya no podía salir del baño sola y no quería llamar al hombre de la habitación, intentaba ponerse de pie sola pero era imposible, sus piernas se sentían pesadas y adormecidas. *—¿Que me está inyectando éste hombre? Tocando su vientre con un poco de miedo, le hablaba a su bebé. *—Mi pequeño Malik, aguanta un poco más tu papá nos encontrará. Sólo espero que no te afecte ese medicamento. Un débil movimiento se sintió en su vientre, era como si el beb

