••• EMMA ••• ─ Estás tan hermosa. ─ Murmura Dante, sin dejar de devorarme con sus preciosos ojos... azulados? ─ Tú te ves muy guapo, señor Montenegro. ─ Lo provoco, sonriendo pícara. ─ Hum, no uses ese tono conmigo... al menos, no ahora. ─ Su brazo derecho envuelve mi cintura y me sujeta contra su torso, pegándome firmemente a él. ─ Porque no veo ningún problema en arrastrarte hacia los sanitarios y poseerte hasta que grites mi nombre. ─ Murmura en mi oído, la voz sonando ronca y erizándome la piel. Me estremezco. ─ Me encantan las reacciones que mi cercanía despierta en tu cuerpo. ─ Dante... ─ Trato de apartarlo, antes que mi mente se me nuble por completo. ─ Como anfitrión, no deberías estar perdiendo el tiempo aquí afuera. ─ No estoy perdiendo el tiempo, mi reina. ─ Deposita un dul

