UN GRUPO MUY PARTICULAR

1355 Palabras
Al llegar la mañana y luego de haberme pasado casi toda la noche en vela pensado en Alex, llegué a             la conclusión de que aún estaba muy ligada al recuerdo de mi marido todo  me llevaba a él. Al recordar el sueño de la noche anterior y ver nuevamente la pena de sus ojos, me hizo sentir un vacío inmenso en mi interior,      me sentía egoísta por no poder dejarlo ir, pero de verdad no sabía cómo hacerlo, todavía lo extrañaba demasiado y estaba muy presente aun. Me levanté de la cama y recordé porque estaba ahí, recordé que este viaje lo estaba haciendo porque quería recuperar mi identidad y sanar mi alma que tan rota había quedado después de su muerte, así que decidí que era el momento de  empezar a olvidar. Me di una ducha de agua tibia me vestí cómodamente con un jeans oscuros  una polera color calipso de tirantes y me calce unas zapatillas livianas, luego me recogí el pelo en una cola de caballo y me dispuse a bajar a desayunar sin antes revisar que tuviese todo lo necesario en mi cartera y agarrar una chaquetita delgada por si me daba frio. Cuando llegué al comedor Amit ya se encontraba ahí con un grupo de gente la cual seguro serian mis compañeros de aventura, me apuré en llegar al lado de ellos porque al parecer solo faltaba yo, cuando estuve al costado de Amit este me saludo cortésmente. _buenos días señora Rossana, espero haya descansado. _buenos días Amit, si descansé mucho_le mentí Luego me presento al grupo el cual era bastante particular, había una pareja de ancianos canadienses, una abuela con su nieta que venían de Australia, cuatro adolescentes argentinos, vecinos de mi país Chile, un hombre maduro y solo que venía de Italia, y otra pareja norteamericana y joven, más o menos de mi edad la cual me recordó a mí y a Alex, el hombre se veía un hombre sociable y alegre mientras ella era más bien tímida, y retraída solo observaba y asentía a todo lo que su esposo decía, me dio rabia saber que me parecía tanto a esa             mujer, me recrimine mentalmente por compararme con ella y recordar que yo también era así cuando estaba con Alex,  bueno  y la que cerraba el grupo era yo, viuda, chilena y de 32 años, en total éramos 12 personas, variadas culturas y diversas personalidades juntas en una sola mesa. Nos dispusimos a desayunar, en la mesa había bastante comida casi para un regimiento, distintos tipos de panes y cereales unas tortitas que no me dieron buena espina, así que opte por lo básico y me fui a la segura con un café y un pan de molde con queso, eso era lo más confiable para mi. En ese rato conocí algo mejor a mis compañeros de viaje, estaban Iris y Williams Peatón el matrimonio de ancianos canadienses estaban en india por petición de ella William no quería viajar pero se notaba que quería a su esposa y le daría en el gusto a lo que quisiera. Hana Smith y Melanie Stuart, Melanie estaba cumpliendo el sueño de su abuela de conocer la india. Carlos, Raúl, Ivo y Esteban mis vecinos argentinos era el tercer viaje que realizaban juntos. Vicente Lombardo el otro solitario del grupo llevaba viajando la mitad de su vida era un aventurero empedernido. Y por último estaban Katleen y John la pareja de norteamericanos estaban en su luna de miel. Yo solo les conté que era un viaje necesario y nada más. Amit nos estaba esperando en la entrada del hotel para empezar nuestro recorrido, nos entregó el itinerario del viaje a cada uno y nos pidió que subiéramos a la van que nos llevaría a recorrer Bombay o Mumbay                 como lo llaman los hindúes. Nos dirigimos a nuestra primera parada, El barrio del fuerte. Nos bajamos de la van y Amit nos guio en nuestro recorrido por el barrio, nos dijo que esa era la zona financiera más importante de la ciudad donde se encontraban los edificios más representativos de la arquitectura colonial. Saqué mi cámara fotográfica para retratar esos maravillosos edificios antiguos e imponentes, me distraje sacando fotografías del lugar que era  realmente un hermoso barrio. Amit nos llevó a hutatma chowk en pleno barrio del fuerte plaza que confluyen 5 calles. En el centro de la plaza se encontraba una monumental fuente, esta llevaba el nombre de la diosa romana flora y arriba en la punta había una estatua de esta misma. Nuestro guía nos contó que la plaza fue construida en honor del gobernador británico Sir Bartle Frere, y que el nombre actual de la plaza significa plaza de los mártires y alude a los guerrilleros que perdieron la vida durante la resistencia contra el gobierno británico. Lo último que vimos en esa parte de la ciudad fue la catedral de santo Tomás, Amit nos dejó libres por si queríamos estar un momento a solas en la iglesia, por supuesto que yo si quería estar sola para poder hablar un poco con Dios, le pedí de todo corazón que me diera fuerza para poder de una vez  superar la muerte de Alex y le pedí por favor que me devolviera mi vida, que me ayudara a ser mas fuerte y así me quede un rato en esa iglesia, a solas con mis pensamientos. La segunda visita seria a Gateway of india o puertas de la india. Nuevamente nos encontramos todos en la van y compartimos opiniones acerca de lo que vimos, estábamos todos de acuerdo que la plaza y su historia fue lo mejor. Llegamos a las puertas de india, también conocidos como el arco de triunfo de ese pais, este se encontraba situado en el paseo marítimo en el puerto de Bombay. Amit nos llevó a ver la construcción del arco que tenía un estilo indo-sarraceno y fue construido para celebrar la visita del rey Jorge V y su esposa la reina maría en 1911. Se ideo también como lugar          de llegada y bienvenida para los viajeros que llegaban a la ciudad en barco. Me dedique a sacar muchas fotos al arco y le pedí a Raúl que me sacara una entrando al arco, curiosamente en la foto me veía tan decidida a cruzar esa puerta, pensé que ojalá estuviera tan decidida cruzar al  otro lado en la realidad. Nos sacamos fotos en grupo y nos reíamos de William que siempre salía enojado habíamos conformado un muy buen grupo de viajeros y Amit nuestro guía sabía demasiado por lo cual lo convertía en el mejor de todos. Nos quedamos bastante tiempo recorriendo el lugar esperando el barco que nos llevaría a nuestro próximo recorrido la isla elephanta. Amit nos llamó a todos para que subiéramos al barco, sería una hora de viaje hasta la isla en el cual almorzaríamos a bordo. El viaje fue bastante agradable a pesar de que iris se mareo, pero por suerte Hannah tenía pastillas para eso. El día estaba caluroso hacían cerca de 30 grados y la brisa del mar calmaba mi piel. Casi todos almorzamos poco exceptuando a mis vecinos que tenían un apetito voraz, queríamos cuidar nuestro estomago para evitar malos ratos arriba del barco. El paseo por la isla elephanta fue bien entretenido era una zona muy bella, poblada solo por una pequeña comunidad de pescadores. Nos dedicamos a observar el paisaje y a conversar con algunos habitantes de la isla, que nos contaban orgullosos sus historias vividas en esa isla y  por supuesto sacar las infaltables fotos del recuerdo. Ese sería todo el recorrido de aquel día, luego nos iríamos al hotel comeríamos una rica cena y luego tomaríamos una copa para compartir la gran experiencia                de hoy y luego cada uno se iría a su habitación a descansar porque al día siguiente             nos iríamos en tren a nuestro nuevo destino, Nueva Delhi. Esa noche por el cansancio acumulado por varios dias sin dormir caí rendida en la cama y me dormí casi al instante, sin pensamientos, sin culpas y sin penas que oscurecieran mi corazón. Aquella noche no soñé.
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