La decisión ya estaba tomada me iría de viaje sola a la india que era lo más lejano que encontré y había decidido que lo haría por seis meses, mi madre puso el grito en el cielo, claro.
_ ¿Cómo se te ocurre irte tan lejos y por tanto tiempo?, ¿qué harás sola allá? ¿y si nos necesitas? ¿Qué pretendes con todo esto Rossana, matarme de la angustia? _ grito mi madre
_estaré, bien mamá, quédate tranquila, estoy segura de lo que estoy haciendo y soy lo suficientemente grande para cuidarme sola_ le respondí a mi madre tratando de tranquilizarla un poco.
Me sentía toda una aventurera sabía que para los demás era demasiado tiempo el que me iría, pero para mí estaba bien, solamente quería estar lejos de todo y de todos, por un buen tiempo, deseaba desesperadamente reencontrarme con mi vida y en casa sabía que no podía hacerlo porque todos me miraban con pena.
Compre mi boleto de avión con destino a Bombay, esa sería mi primera parada, me iría en agosto donde el clima decían era agradable y era la mejor época para viajar a mi destino. Me quedaba solo un mes para dejar todo en orden en mi casa.
Después de vacunarme contra la fiebre amarilla que era un requisito fundamental para poder viajar y después de muchas discusiones con mis padres
que seguían sin estar de acuerdo con mi decisión de viajar sola tan lejos y menos que fuera por tanto tiempo, ellos pensaban firmemente que la mejor manera de sanar las heridas y pasar las penas era junto a la familia, pero yo no lo creía así al contrario, estar cerca de la gente que uno quiere hace peor para llevar la pena, porque todos preguntan cómo estas y te ven con lastima y eso hace que uno no pueda sanar, al menos yo lo veía así.
Al abordar el avión surgieron todo tipo de dudas acerca de lo que iba a hacer y del paso que iba a dar, recién ahí caí en la realidad de lo que estaba haciendo y que de verdad estaría lejos, la verdad era que no sabía si estaba haciendo lo correcto, pero me sentí libre y algo en mi pecho me decía que siguiera adelante que algo bueno me esperaba allá que todo saldría bien, y así lo hice me senté más decidida que nunca, acomode mi asiento, saque el libro que había comprado para la ocasión, ‘‘INDIA UN CAMINO ESPIRITUAL'', y me relaje mientras el avión emprendía vuelo y a medida que avanzaba en la lectura todas las dudas que tenia se transformaron en emoción.
El viaje a Bombay fue en extremo agotador, fueron veinte horas sin poder siquiera dormir que me dejaron absolutamente cansada.
Llegue a Bombay a eso de las ocho y treinta de la mañana y el sol ya estaba en todo su esplendor, este no quemaba solo entibiaba mi piel que últimamente parecía más fría y pálida de lo normal.
Me encontraba en el aeropuerto internacional Chhatrapati Shiva ji el más transitado de toda la india, además me encontraba en la ciudad más poblada del país. Jamás había visto tanta gente en un mismo lugar, miles de turistas deambulaban e inundaban el aeropuerto buscando quien los recibiera, y yo era una de ellas.
Había sido lo suficientemente cautelosa de tomar un tour por 9 días con todo incluido que me llevaría a las ciudades más importantes del país. El plan era elegir la ciudad que más me gustara para quedarme los 6 meses y ahí me quedaría, ya vería como arreglármelas.
Divisé mi nombre escrito en un cartel, quien me buscaba entre el mar de gente era un hombre de mediana estatura delgado con cara de bonachón y con el típico bronceado hindú, supuse entonces que el seria mi guía turístico. Me acerque al hombre aliviada de saber por fin a dónde ir.
_ ¿señora Rossana García? pregunto el hombre con una sonrisa amable.
__esa soy yo -respondí ofreciendo la mano en señal de saludo
__bienvenida a Bombay mi nombre es Amit Kapoor y desde hoy seré su guía, me dijo el hombre en un perfecto ingles
Espero haya tenido un buen viaje
__mucho gusto Amit, fue un buen viaje pero bastante agotador.- le respondí haciendo un gesto con mis hombros en señal de estar derrotada.
_No hay problema señora Rossana la llevare a su hotel para que descanse, el tour comenzara mañana a primera hora aún tienen que llegar un par de turistas más.
Sin más que decir me guio al taxi que nos llevó al hotel, en el camino pasamos por el banco para cambiar algo de dinero en rupias por lo menos para los nueve días que duraba el tour.
Llegamos a The Taj Mahal Palace el hotel donde me hospedaría, este era un lujoso lugar de exquisito gusto arquitectónico, era un sueño estar allí me conecte de inmediato con el lugar y además me encontraba bastante cómoda, me sentía muy a gusto en aquel lugar.
Amit me dejo con el botones del hotel para que me llevara a mi habitación.
_mañana a primera hora la espero en el comedor del hotel para tomar el desayuno y reunirnos con los demás, que descanse señora me dijo a modo de despedida
__adiós Amit y gracias.
El botones un hombre alto y de aspecto bastante formal me llevo a la que sería mi habitación por dos días me dio la bienvenida y dijo que enviaría champaña y comida típica a mi cuarto. Le di unas cuantas rupias de propina por su amabilidad.
__que descanse señora
_gracias señor Rashid le dije mirando el bolsillo superior de su impecable chaqueta donde estaba bordado el nombre en letras doradas.
Se fue dejándome sola en esa inmensa habitación la cual era lujosa y con todo el estilo hindú.
Disfrute de la comida y la champaña y me dedique a leer el libro que había dejado a medio terminar en el avión , luego me venció el sueño y el cansancio acumulado por todas las horas de no dormir, pero aquella no sería una buena noche.
Estaba en la habitación leyendo cuando sentí un susurro en mi oído
_siempre estaré ahí cuando me necesites, lo prometo- dijo la voz susurrante
Me sobresalte y se me erizo el vello de la nuca, reconocí su voz al instante y el olor de su perfume inconfundible impregno la habitación, me gire lentamente para encontrarme cara a cara con el hombre al cual sigo amando con todas mis fuerzas y cuando lo vi quise morir, una mezcla de alegría pena e impotencia me embargo, quería tocarlo, besarlo, abrazarlo y decirle cuanto lo echaba de menos, pero estaba inmóvil no podía hacerlo entonces lo mire a los ojos por un rato que yo creí eterno y algo llamo mi atención, sus ojos a pesar que sonreía esa risa no llegaba a sus ojos, estos estaban tristes y apagados ni rastros del hombre alegre que una vez fue. Me quede estática incapaz de hablar las palabras no salían de mi boca fue entonces cuando se empezó a alejar y poco poco a desaparecer, pero antes de irse del todo me dijo una frase que no podré olvidar nunca y que me perseguiría por un tiempo más.
__hasta que tú me dejes ir...
Desperté sudando y con el corazón que ya se me salía de la boca, la última frase daba vueltas y vueltas en mi cabeza, había sido tan real el sueño, aun podía sentir su aroma en mi cama, entonces en ese momento comprendí que Alex no se iría mientras yo lo necesitara. Las lágrimas no tardaron en asomarse a mis ojos luchando por salir, y sentí culpa de no dejarlo descansar en paz.
Esa noche no volví a conciliar el sueño.