Cap. 25

1388 Palabras

Juan Antonio se había retrasado en su seguimiento a Santiago porque estaba revisando el interior del piso de su jefe en su teléfono, levantó la vista cuando lo escuchó decir: “Eva, suelta esa pistola, no cometas una locura”, en microsegundos analizó la situación y le imprimió velocidad a sus pies, cuando Eva accionó el gatillo ya él estaba sobre ella, desvió su brazo y el disparó dio en el techo. –Don Santiago, ¿está bien? –le preguntó desde el suelo y todavía sometiendo a Eva. –Sí, sí, no esperaba que ella se atreviera a algo así. Eva había comenzado a sollozar, conmoviendo a ambos hombres, Santiago ayudó a Juan Antonio a incorporarla, el escolta la sostuvo mientras su jefe abría la puerta, la llevaron al interior para sentarla en el mullido sofá gris plomo que dominaba el espacio. Ju

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR