Había vuelto al principio, no tenía nada, estaba desesperada no tenía pistas, no recordaba absolutamente nada; no tenía idea de quien era la persona que me perseguía, las ganas de llorar entraron, sin embargo, me mantuve firme, tenía que pensar con la mente despejada, me levante y fui a mi cuarto, saque un papel y un lápiz y me senté en el escritorio. Lista de posibles sospechosos · Mujeres del círculo social
· Algún amante
· Mi padre
· Madrastra
· Hermanas
En estos momentos sospechaba de todo el mundo, al final de la lista estaban las personas que menos creía que fueran, sin embargo no los descartaba, necesitaba averiguar más sobre mi pasado o bueno el pasado de este cuerpo; tenía que ir descartando hasta tener un nombre o una persona concreta, respire por hoy no podía hacer nada, aún estaba temprano, sin embargo estaba cansada, me acosté en la cama y caí en un profundo sueño.Toc, desperté por los fuertes golpes en mi puerta, limpie la saliva de mi rostro, acomode mi cabello y me levante. —“¿Quién?”—“señorita, la buscan”Me levante inmediatamente de la cama, ¿Quién diablos me buscaba ahora?, le grite a la criada que pasara.—“¿Quién me necesita? ¿Sabes por qué?”—“la señorita Beatriz lenox”¡La chica que conocí ayer¡, suspiré ayer habían pasado demasiadas cosas, me sentía mejor sin embargo aún estaba ansiosa, necesitaba saber quien estaba detrás de esto y lo más pronto, sin embargo en este momento me dedicaría a hablar con la señorita lenox, ¡Me emocionaba la idea de ayudarla con su vestuario! —“dile que espere, que estaré lo más pronto que pueda con ella”La criada salió y me arregle rápidamente, me vestí con un vestido sencillo, además me peine rápidamente con un chongo sencillo, me veía hermosa, admire al espejo mi silueta, mi nuevo cuerpo era sencillamente perfecto. Después de unos minutos donde seguí admirándome salí en dirección de la señorita, al encontrarla en la sala la vi de nuevo con su postura elegante, se veía hermosa; sin embargo esos horribles pantalones no se le ajustaban como debía ser, tenía que ayudarle, ella era alta, estaba segura de que confeccionar para ella un traje iba a ser un deleite.—“buenos días, señorita lenox”—“por favor dígame Beatriz señorita”—“en ese caso siéntase libre de llamarme Sarah. ¿Le gustaría tomar un té mientras hablamos?” —“me parece perfecto”Les avise a las criadas y con Beatriz nos sentamos en el patio, la mire pensando en como comunicarle de manera fácil, lo que estaba a punto de decir. —“el corte es la manera en que la ropa se adapta la persona, por ejemplo ese pantalón no te queda porque no se ajusta bien a ti, es un pantalón sé que ajusta a la anatomía de un hombre.”—“¿acaso eso importa?”Al parecer Beatriz tenía una actitud fuerte y testaruda, suspire, tal vez las palabras no funcionaban con ella, tenía que mostrarle. —“solo déjame hacerte un traje, estoy segura de que te encantará, te sentirás cómoda y tendrás mejor movilidad”Beatriz me miro indecisa, estaba segura de que no confiaba en mí, le demostraría que era excelente. — “Necesito tus medidas”
— “bien, sin embargo no confió en usted, no creo en sus capacidades”
La furia bullo en mí, me fastidié, no tenía que ser tan grosera.—“sabe que, está bien no confíe en mí, sin embargo no entiendo para que vino aquí, es mejor que regrese a su hogar, es totalmente absurdo, es usted tremendamente grosera, está bien que utilice lo que le venga en gana, no le veo problema, el problema es que usted rechace mi amable actitud”Beatriz me miro asombrada, era una persona amable, me veía delicada…, yo me veía delicada, un foco alumbro sobre mi cabeza. —“acaso esta usted subestimando mi persona” Beatriz me miro avergonzada, oh por dios ¿era en serio?, amaba ser hermosa, pero no me gustaba ser subestimada, ¿acaso una mujer hermosa no podía ser inteligente?—“es usted una persona terrible, pide que no la juzguen, sin embargo me juzga mi por mi apariencia, pero le molesta que hablen de usted, por favor retírese, en este momento, y para su información, soy excelente, soy hermosa y capaz, quería diseñarle un traje porque se vería hermosa, no por un juego”Me pare de la silla y emprendí mi camino en dirección de la mansión cuando iba a la mitad, sentí como la delicada mano de Beatriz tomo las mías.—“mira… lo siento mucho, lamento haber sido una persona prejuiciosa, cuado tú fuiste muy amable, sería un honor si emprendieras tu maravillosa idea en mí”Suspire, la disculparía, no tenía por qué guardar rencor, la hice seguir a mi habitación, tome sus medidas, y mientras lo hacía me pude dar cuenta lo divertida que era Beatriz congeniamos perfectamente, para ser de esta época Beatriz tenía un pensamiento realmente adelantado para la época, el tiempo se pasó en un abrir y cerrar de ojos, lastimosamente esta se tuvo que ir, sentía que ella y yo íbamos a ser grandes amigas, al irse nos despedimos con la promesa de escribirnos cartas seguidas. Me acosté en mi cama al pensar, la visita de Beatriz me había ayudado a calmar completamente mis nervios, ahora tenía mi mente despejada para pensar, lo más obvio era que mi perseguidor era alguien que me odiaba, y lo más posible era que alguien de la sociedad londinense me odiara, tenía que asistir a más reuniones sociales, y conocer a más personas, así, lograría identificar las personas que me odiaban e ir descartando uno por uno. Me levante, tenía aún par de invitaciones guardadas, así que comencé a responderlas, la que más me llamo la atención era de una tal marquesa weymouth, que raro era su nombre, lo raro no era su nombre, lo que realmente me impacientaba era ¿Por qué una marquesa, de alto rango invitaría a una chica que seguramente estaba muy por debajo de ella? ¿Habría algo oculto detrás de esto? Llame a mi criada para que se llevara las cartas al correo, esta acepto muy gustosa sin embargo a su misma vez me entrego una carta sin remitente, mis manos temblaron del miedo, no quería ver más gatos ni animales muertos. Tenía que calmarme, abrí la carta y lo primero que vi fue el nombre de…